LUIS Filipe Madeira Caeiro FIGO (1972) tuvo su mejor rendimiento cuando jugó como extremo, más que cuando tendía al centro para hacer de mediapunta creativo, como muchas veces intentaba en la selección portuguesa. Eso demostraba que también en el futbol contemporáneo se puede sacar rendimiento a las cualidades técnicas y tácticas de una estrella ofensiva desde cerca de la banda, sin necesidad de transformarlo en un lateral o un centrocampista. Figo demostró muy pronto su alto nivel, tanto en el Spoting de Lisboa como en las categorías inferiores de Portugal, con la que consiguió el Europeo sub 17 y el Mundial sub 20. Su juego iría evolucionando con el tiempo, pero cuando el Barcelona lo fichó en 1995, sin cumplir los 23 años, ya había desarrollado las principales características que le llevaron al éxito: un muy buen regate en carrera, magnífica visión de los compañeros, gran manejo del pie para hacer el centro o el pase con la potencia y precisión justas, velocidad, cambio de ritmo y capacidad de desborde y un chut potente y colocado. Muy poco más se le podía pedir a un extremo. En el Barça fue creciendo desde el primer momento (su debut en la 95-96 fue bueno aunque el equipo no funcionase) hasta llegar a la cumbre de su carrera en la temporada 1999-2000, pero ya había estado espléndido las tres anteriores, siendo el pasador perfecto para las entradas de Luis Enrique y el fútbol arrollador y extraordinario de Rivaldo o el centrador de oro para el delantero de turno, fuese el inigualable Ronaldo, Sonny Anderson o Patrick Kluivert.
Justo en la cumbre de su carrera, Florentino Pérez le regala 500 millones de pesetas. El favorito claro a las elecciones del Real Madrid era el entonces presidente Lorenzo Sanz, pero Florentino supo usar el impacto del anuncio del posible fichaje de Figo y su enorme fortuna y contactos para influir de forma decisiva en los medios de comunicación. Pérez fue elegido presidente y el portugués se veía obligado a lo que no esperaba ni deseaba, que era firmar por los blancos, que habían depositado su claúsula de rescisión de 60 millones de euros más IVA. Claro que lo podía hacer tranquilo porque doblaba su sueldo, amén de los milloncitos que ya se había embolsado.En el Real Madrid, tras la adaptación y los nervios de los primeros meses (incluido su famoso primer encuentro contra el Barça), Figo demostró su enorme calidad durante cuatro temporadas, y sólo flojeó en la 2004-2005 por cierta desconfianza del entorno madridista tras el fracaso del primer imperio galáctico. Allí no jugó siempre de extremo como en el Barça, sino que fue un híbrido entre el ala ofensivo y el mediapunta, sin perder su buen tono para el centro.
En plena madurez, camino de los 33 tacos, volvió a fichar por un grande, el Inter de Milán, y lo cierto es que realizó un muy buen papel durante los dos primeros años, antes que la edad y los problemas físicos le pasasen factura hasta que decidió retirarse en el año 2009.
Figo merece ser considerado el mejor extremo como mínimo de los últimos 25 años, un ejemplo de adaptación de las buenas características del ala clásico con clase a las necesidades del fútbol contemporáneo. Ganó el Balón ded Oro del año 2000 y el Fifa World Player de 2001 y fue 127 veces internacional absoluto con Portugal, con la que jugó dos Mundiales (2002 y 2006) y tres Eurocopas (1996, 2000 y 2004, celebrado en tierras lusas). Precisamente en el mediocre Europeo celebrado en su país se llevó la principal decepción de su trayectoria, al perder la final frente a una sorprendente Grecia.
Fue un jugador extraordinario, pero si lo comparamos con los mejores de las demás posiciones ofensivas modernas y contemporáneas o los mejores extremos de los 50 y 60, vemos la manera en que esa posición ha sido progresivamente olvidada a partir de los 70.
PAULO Jorge dos Santos FUTRE (1966) es el otro gran extremo portugués y uno de los mejores que ha pasado por la liga española. Llegó a la fama internacional gracias a su magnífico partido en la final de la Copa de Europa de 1987 que Oporto ganó al Bayern Munich. Una demostración de su fantasía, velocidad, dinamismo, magníficas arrancadas, regates endiablados y grandes pases que le habían hecho ser elegido mejor jugador de la liga portuguesa en las temporadas 85-86 y 86-87. Esa clase y esa rapides le llevó a fichar por el Atlético de Madrid, donde fue uno de los ídolos de la afición durante seis años, los tres últimos al lado del gran centrocampista alemán Bernd Schuster, con el que ganó las copas de 1991 y 1992, pero ninguna liga (eran tiempos del dream team de Cruyff) y por eso ambos dejaron el club en 1993.A partir de ese año fue fichando por muchos equipos: Benfica, Olympique de Marsella, Reggiana, Milan (1995-96, gana la Serie A), West Ham, vuelta al Atléticol de Madrid (97-98) y acaba su carrera con el Yokohama Flugles japonés. Sólo jugó un Mundial, el de 1986, porque fueron años difíciles para la selección de Portugal. Futre era un futbolista fantasioso, lleno de talento y con un manejo muy atractivo en velocidad.
El mejor extremo español del último cuarto de siglo jugaba más bien de segundo delantero, era Juan Gómez González, JUANITO (1954), un malagueño que se hizo famoso en el Real Madrid, equipo que le fichó en 1977 procedente del Burgos.A pesar de ser uno de los jugadores más talentosos de nuestra liga durante una década, su acción más conocida internacionalmente fue una agresión brutal, el pisotón en la cara que le propinó a Lothar Matthaus durante la semifinal de la Copa de Europa de 1987 perdida frente al Bayern Munich. Nunca fue un goleador, a pesar de haber obtenido el Pichichi en la temporada 1983-84 con unos discretos 17 goles. Su fuerte era la habilidad, la técnica y la pillería. Se escapaba por velocidad y por listo de los defensas, driblaba muy bien, controlaba la pelota con calidad y pasaba espléndidamente. El llamado espíritu de Juanito hace referencia a la garra y la capacidad de reacción frente a resultados adversos, en este caso debido a su fuerte, polémico y aguerrido carácter, que se supone que ayudó en las remontadas blancas para ganar las Uefas de 1985 y 1986. Dejó el equipo blanco en 1987 y se retiró en el Málaga en 1989. Murió en un accidente de tráfico en 1992 y todavía se le recuerda en cada partido del Bernabeu durante el munito 7 (su dorsal), momento en el que se canta el "illa, illa, illa, Juanito maravilla".
Con España jugó los Mundialesde 1978 y 1982.
Su compañero en la selección española de 1982 fue Roberto LÓPEZ UFARTE (1958), extremo izquierdo de la Real Sociedad durante doce temporadas, de 1975 a 1987, (donde llegó del Irún) es uno de los símbolos del equipo donostiarra, con el que conquistó las históricas ligas de 1981 y 1982 y la Copa de 1987. Lóperz Ufarte sí era un extremo, aunque con buena llegada a puerta, como lo demuestra que consiguiera 112 goles en Primera División. El Diablillo (1'70 mt) corría la banda, regateaba, especulaba y superaba a su marcador con habilidad y picardía, era entretenido y muy habilidoso, con un juego lleno de gracia y pasión. Formó un trío magnífico en San Sebastián con el delantero Satrústegui y el gran pasador que era Zamora. Los problemas físicos le hicieron retirarse joven, con apenas 31 años, en el Betis (1989) tras su paso por el Atlético de Madrid (87-88). Un verdadero símbolo en Guipúzcoa.
CARLES REXACH Cerdà (1947) fue el extremo derecho del Barça durante una quincena larga de años, hasta su retirada en 1981, y era el ejemplo de extremo con clase, que no basaba su juego en la velocidad y la garra, sino en el buen regate, el dominio del balón y el centro preciso. También chutaba con potencia y colocación, lo que le hizo un especialista en faltas, y lo único que le criticaba la afición es que le veía frío e irregular en su juego, pese a su gran calidad. Al igual que Juanito, fue una vez Pichichi (1971) con unos escasos 17 goles, pero nunca fue un anotador, sino un asistente, un muy buen pasador. Se le podría considerar un precursor remoto del gusto por el buen manejo del balón en la cantera azulgrana.
Rubén Hugo Ayala Zanabria, RATÓN AYALA (1950) fue fichado por el Atlético de Madrid el año de la apertura de fronteras en la liga española, 1973. Antes había sido la gran estrella del San Lorenzo de Almagro bicampeón argentino en 1972. El Ratón jugó magníficamente con los colchoneros, con quienes fue campeón de liga en 1977, de Copa en 1976, de la Intercontinental 1974 y finalista de la Copa de Europa también el 74. Con su bigote y su característica melena larguísima, el Ratón se convirtió en ídolo del Manzanares hasta 1980, año en el que se marchó a Méjico para jugar durante los últimos años de su carrera. Era un extremo lleno de fantasía, de arracandas fulgurantes y magníficas, con regates geniales, pases y centros precisos. Un extremo fantástico, de los mejorcitos que han pasado por España. Con Argentina jugó el Mundial de 1974.
FINIDI George (1971) era un magnífico extremo derecho nigeriano que llegó al Ajax en 1993, y allí alcanzó la cumbre de su carrera al ganar la Champions de 1995, ser finalista en 1996 y alzarse con tres ligas hasta que lo fichó el Betis en 1996. Antes, en 1994, había sido campeón de la Copa de África de naciones en 1994. En el Betis se hizo famosa su celebración torera con un sombrero cordobés cuando marcaba algún gol. En el Ajax formó la mejor pareja de extremos de Europa, con Overmars a la izquierda y él a la derecha, flanqueando un ataque lleno de efectivos de calidad, con Littmanen, Ronald de Boer, Kanu o Kluivert. Finidi, con su casi 1'90 mt, no podía ser un extremo tan fulgurante y ratonil como Overmars, pero técnicamente era superior al holandés, más fino y exquisito, con talento y calidad para la conducción del balón el pase y la combinación, sin despreciar la llegada. En el 2000 ficha por el Mallorca, los siguientes dos años en el Ipswich Town y acabó su carrera otra vez en el equipo balear en el 2004. Con Nigeria jugó los Mundiales de 1994 y 98. Un extremo de verdad, a pesar de su altura.
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