Ronaldo de Asís Moreira, RONALDINHO, (1980), era el fútbol hecho sonrisa. Si en otros jugadores lo que hay que destacar es su fuerte competitividad, la rabia con que luchan cada balón, con el Gaúcho el deporte era juego, gracia y alegría. Cada gesto técnico, cada pase, se convertían en un momento único, en una fiesta. Ronaldinho, cuando estaba al 100%, era el perfecto ejemplo del mediapunta creativo, el hombre que se convertía en la pieza clave de todo el ataque de su equipo gracias a sus pases, su extraordinaria visión, el entendimiento del juego, los extraordinarios cambios de ritmo, esa elástica marca de la casa....y todo eso con una sonrisa en los labios, con la pasión sencilla de quien disfruta de cada minuto de fútbol. Ganó el Mundial sub 17 en 1997, el año de su debut con el Gremio de Porto Alegre, y la Copa América de 1999 con la selección absoluta. No entonces, sino ya desde niño, se veía que la magia y la fantasía corrían por cada centímetro de su cuerpo de futbolista, con un guiño constante al placer de jugar por jugar.
Todavía con 20 años, en enero de 2001, le fichó el París Saint Germain en el mercado de invierno, y allí estaba cuando consiguió su mayor éxito internacional, el Mundial de 2002, completando en ataque la imponente terna Ronaldo, Rivaldo y Ronaldinho. Su etapa en Francia estuvo marcada por algunos altibajos porque el equipo no tenía una estructura sólida, pero fueron su perfecto aprendizaje para la etapa clave de su carrera, la del Barcelona. En París realizó algunos de sus mejores regates y las más increíbles jugadas individuales.
En el verano de 2003 llega al Barça de Rijkaard y completa una liga espléndida por regularidad, capacidad de unir a los compañeros y marcar un estilo de juego, y su fantasía. Ese año no ganó ningún título, aunque fue el de mejor rendimiento de Dinho, tan sonriente como concentrado durante toda la temporada, y más que merecedor del Fifa World Player (FWP) de 2004. Con los fichajes de Eto'o y Deco, llegarían los éxitos colectivos, como la liga de 2005 y la liga y Champions de 2006; en 2005 fue Balón de Oro y FWP. Estaba en la cumbre de su carrera y Brasil afrontaba como gran favorita el Mundial 2006, especialmente porque en teoría su ataque era uno de los mejores de todos los tiempos, con Ronaldo, Adriano, Ronaldinho y Kaká. La canarinha fracasó, pero Ronnie parecía olvidarlo con un buen inicio de temporada hasta que, de forma definitiva, y con menos de 27 años, empezó a tirar por la borda una de las mejores carreras del fútbol contemporáneo por su afición a la fiesta y la falta de disciplina.
Tras una triste temporada 2007-2008, el Barça lo traspasa al Milán, y de allí va al Flamengo, equipo en el que milita actualmente. Nunca ha vuelto al mismo nivel de juego, porque su fantasía no ha vuelto a ser encauzada por la disciplina física y, sobre todo, mental. Lástima de genio.
Djalma Feitosa Dias, DJALMINHA (1970), era un mediapunta genial y fantasioso, amigo de los regates espectaculares y de los controles imposibles. Tan bueno como indisciplinado y de carácter difícil, como bien pudo decir su entrenador en el Deportivo de La Coruña, Javier Irureta, al ser golpeado. Djalminha era un mediocentro ofensivo con alma de media punta, poco goleador, pero tremendamente desequilibrante en el uno contra uno. Durante su etapa en el Palmeiras fue escogido mejor jugador de Brasil, en 1996, claramente por delante de Rivaldo, al que sustituiría en el Dépor en 1997, justo tras ganar la Copa América. En el equipo gallego O Mago dejó su sello de calidad, fue ídolo y villano, y ganó la liga del 2000 y la copa de 2002. Se retiró del fútbol en Brasil en 2004.
LOS JUNINHOS
Antonio Augusto Ribeiro Reis Júnior, JUNINHO PERNAMBUCANO, (1975) es más un centrocampista ofensivo que un mediapunta, pero lo incluyo en este apartado por su digna aportación goleadora en el Olympique de Lyon, donde militó desde que tenía 26 años (2001) hasta los 34 tacos (2009). Allí ganó siete ligas francesas consecutivas y se consagró como, tal vez, el mayor especialista mundial en el lanzamiento de faltas, con una pierna que no tiene el poder de un una máquina como Cristiano Ronaldo, pero que sí sabía hacer llegar el balón a la escuadra desde cualquier distancia. De su centenar de goles en el equipo lionés, casi la mitad (44) fueron de falta directa. Por lo demás, no era ninguna estrella, pero sí un futbolista con buena técnica y espíritu ganador, que gustó a casi todos los espectadores en los campos de Europa, Madrid incluida. Antes de conseguir fama internacional en Francia, ya había sido doble campeón brasileño (1997-2000) y de la Copa Libertadores (1998) con el Vasco da Gama, lo que le valió ser ídolo de la hinchada y el apodo de Reizinho.
Antonio Augusto Ribeiro Reis Júnior, JUNINHO PERNAMBUCANO, (1975) es más un centrocampista ofensivo que un mediapunta, pero lo incluyo en este apartado por su digna aportación goleadora en el Olympique de Lyon, donde militó desde que tenía 26 años (2001) hasta los 34 tacos (2009). Allí ganó siete ligas francesas consecutivas y se consagró como, tal vez, el mayor especialista mundial en el lanzamiento de faltas, con una pierna que no tiene el poder de un una máquina como Cristiano Ronaldo, pero que sí sabía hacer llegar el balón a la escuadra desde cualquier distancia. De su centenar de goles en el equipo lionés, casi la mitad (44) fueron de falta directa. Por lo demás, no era ninguna estrella, pero sí un futbolista con buena técnica y espíritu ganador, que gustó a casi todos los espectadores en los campos de Europa, Madrid incluida. Antes de conseguir fama internacional en Francia, ya había sido doble campeón brasileño (1997-2000) y de la Copa Libertadores (1998) con el Vasco da Gama, lo que le valió ser ídolo de la hinchada y el apodo de Reizinho.
Osvaldo Giroldo Júnior, JUNINHO PAULISTA, (1973) tuvo una carrera marcada por las lesiones, especialmente la primera importante que sufrió en el Atlético de Madrid por una entrada de Míchel Salgado que le hizo perderse el Mundial 98. Durante su etapa en el club colchonero tuvo problemas físicos y de adaptación, lo que provocó que fuese cedido al Middlesborough y al Vasco da Gama, donde hizo pareja con Juninho Pernambucano, y juntos ganaron el Brasileirao y la Copa Mercosur del 2000. Juninho era un mediapunta y centrocampistra ofensivo poco goleador, pero muy talentoso, hábil, buen regateador y pasador, un jugadorazo, chiquito (1,67), pero rebosante de calidad, como vimos cuando jugaba en nuestra liga. Antes de venir a España había sido campeón en Brasil (1995) y de la Libertadores (1993) con el Sao Paulo.Formó parte de la selección brasileña campeona del Mundo en 2002, aunque como reserva, porque el titular era Ronaldinho.
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