ROBERTO RIVELINO (1946) es recordado internacionalmente por sus tres goles en el Mundial de 1970, ganado por Brasil, y por sus desafortunadas participaciones en las Copas del Mundo de 1974, con la conocida batalla contra Holanda en la que él mismo recibió un codazo en la cara, y su escaso papel en el Mundial de 1978. En su país los momentos más destacados los vivió a mediados de los 70, cuando fichó por el Fluminense de Río de Janeiro procedente del Corinthians. Rivelino es el volante americano más conocido del fútbol moderno, con un juego algo irregular basado en su buen dominio del balón, su regate y el chut desde cualquier distancia con su zurda poderosa que en el Mundial de Méjico fue conocido como Patada Atómica.
Hábil y talentoso, Rivelino es considerado el creador, en 1975, del regate en elástica, el que Ronaldinho popularizó treinta años después, se le cree uno de los más poderosos lanzadores de faltas que haya dado Brasil y fue ídolo carioca con sus tres campeonatos regionales conseguidos por el Fluminense, un equipo que con él adquirió el nombre de la Máquina Tricolor. Una estrella.
Paulo Roberto FALCAO (1953) ya era un crack en su pais cuando fichó por la Roma en 1980. Allí se convertiría en la auténtica estrella del conjunto capitalino durante cuatro temporadas, hasta que las lesiones y la falta de disciplina bajaron su rendimiento en picado. Durante los 70, había ganado tres ligas con el Internacional de Porto Alegre y había sido nombrado mejor jugador del país. Pero su fama internacional se disparó con los triunfos en la capital de Italia, con la que ganó la Serie A de 1983, y llegó a la final de la Copa de Europa de 1984. En España tuvimos ocasión de disfrutar de su juego en el Mundial de 1982, en la que formaba un trío perfecto con el mediocentro ofensivo Sócrates y el mediapunta Zico. Falcao tenía buen físico (1'83), gran dominio del balón, hábil conducción, calidad, posicionamiento, llegada y un disparo formidable, como el que le hizo a Zoff tras un doble amago en el partido contra Italia.
El Octavo Rey de Roma, como era llamado, se consolidó como uno de los más billantes extranjeros de la liga italiana en los mejores tiempos de esa competición y demostró ser uno de los grandes centrocampistas de la primera mitad de los 80 en todo el mundo. Con un poderoso disparo y buena llegada, Falcao era, ante todo, un jugador completo en la zona ancha, capaz de moverse por todo el centro del campo, aguantar al rival, dominar el balón y lanzarse al ataque. Participó también en los Mundiales de 1986, pero en ese caso el equipo brasileño estaba menos fresco, si bien llegaron a cuartos de final y sólo fueron eliminados en la tanda de penaltis, aunque ni el juego de Falcao ni el de la canarinha llegaron al impresionante nivel de cuatro años antes.
LEONARDO do Nascimento Araújo (1969) jugó como lateral izquierdo durante la mitad de su carrera, incluidas dos temporadas en el Valencia (1991-93) y el Mundial de 1994, en el que su país ganó el título. Entonces se marchó a Japón y allí quisieron aprovechar sus excelentes condiciones técnicas, así que empezó a jugar casi de mediapunta, y su carrera empezó a relanzarse. Le fichó primero el Paris Saint Germain, y de allí al Milán, donde se convirtió en una de las estrellas del equipo. Pronto recuperó la titularidad en la selección de Brasil, campeona de América en 1997 y subcampeona del Mundo en 1998, ya en una posición de ataque, cercana a Rivaldo. Leonardo fue uno de los jugadores de moda en Europa a finales de los 90, gracias a su calidad, pase, los goles con su excelente zurda y capacidad todoterreno, derivada de sus tiempos como lateral.
TRES ARGENTINOS Y UN URUGUAYOMiguel Ángel BRINDISI (1950) fue conocido en España por su etapa en Las Palmas(1977-79), pero la parte esencial de su carrera la pasó en Argentina, donde es considerado como uno de los mejores volantes diestros que ha dado ese país. El principal club de su carrera fue Huracán, con el que ganó el Metropolitano de 1973, cosa que le valió para ser elegido segundo mejor jugador de América por detrás de Pelé, y en el que militaba cuando fue convocado para el Mundial de 1974, en el que Argentina jugó un papel secundario, ya que fue segunda en la primera fase y tercera en la ronda decisiva. Su segundo título argentino lo consiguió con Boca Juniors en 1981, junto a Maradona. Miguelito era un centrocampista completo, con buen manejo del balón, técnica, capacidad para pasar, centrar e incluso recuperar la pelota, y con una muy aceptable llegada a gol desde atrás (es el décimo goleador histórico del fútbol argentino). Uno de los mejores jugadores argentinos de los 70.
A JULIO César, "LA BESTIA" BAPTISTA (1981) le coloco en esta serie porque en su país (en el Sao Paulo) era un mediocentro defensivo hasta que, con su llegada al Sevilla, Caparrós decidió aprovechar su poderío físico en ataque y le situó de segundo delantero. Más adelante ha ocupado toda clase de posiciones, tanto en el Madrid, como en el Arsenal y la Roma. Actualmente juega en el Málaga, donde su trayectoria, como ocurre en los últimos años, está marcada por las lesiones. La Bestia es un portento de potencia y fuerza, pero nada que ver con un tronco, sino que sabe tratar el balón y, sobre todo, entra al remate de forma fantástica tanto de cabeza, como con zapatazos y jugadas espectaculares. Su mejor época son las dos temporadas que estuvo en el Sevilla (2003-2005), en cuyas ligas consiguió 20 y 18 goles, dando una sensación de jugador imparable, por eso lo fichó el club merengue. Posteriormente no ha tenido ni buena adaptación, ni suerte con las lesiones. En cuanto a su trayectoria con la selección de Brasil, lo más destacado fue su decisiva actuación para ganar la Copa América de 2007, tanto en la semifinal contra Uruguay como en la final frente a Argentina. Un jugador que ha gustado mucho en España porque sus acciones están llenas de fuerza y espectacularidad.
José Roberto da Silva Junior, ZÉ ROBERTO, (1974) ha sido un futbolista para muchas posiciones: carrilero izquierdo, centrocampista defensivo, ofensivo y organizador. El país en que ha ganado fama y ha dado un mayor rendimiento es Alemania, donde ha triunfado plenamente con el Bayer Leverkusen y el Bayern Munich (4 ligas y 4 copas), e incluso ha estado a buen nivel en el Hamburgo al final de su carrera. De tal manera que es considerado como uno de los mejores jugadores de la Bundesliga en la primera década del siglo. Su primera temporada en Europa (1997-98) fue frustrante, porque no encajó en el juego del Real Madrid, pero en el fútbol germano su gran toque con la zurda, su técnica y fuerza le hicieron el perfecto centrocampista. Allí hizo su juego más variado, aprovechaba el dominio con el balón para hacer de mediocentro, su experiencia de carrilero para subir por la banda y también se esforzaba para cortar balones. En Leverkusen formó una de las grandes parejas del Campeonato con Ballack, que luego pudieron repetir en Munich. Con Brasil jugó los Mundiales del 98 y 2006 y ganó las Copas América del 97 y 99.
Cristian "EL KILY" GONZÁLEZ (1974) fue un volante zurdo talentoso y muy atractivo para el espectador tanto en su país como en Europa, donde tuvo una interesante trayectoria de diez temporadas. entre 1996 y 2006.El Kily, que en Argentina jugó con Rosario y Boca, llegó al Zaragoza en la temporada inaugural de la era Bosman, la 1996-97, y pronto se pudo ver que era bueno de verdad. Batallador, técnico, rápido, buen centrador y potente, un hombre importante para atacar por la izquierda que fichó en 1999 por el Valencia y pudo coincidir con su compatriota El Piojo López para formar una dupla temible. Su equipo ganó la liga y él partcipó en el Mundial 2002, pero la temporada siguiente tuvo problemas de lesiones. De todos modos, pronto, en 2003, le llegó la oprtunidad de fichar por un grande italiano, el Inter, donde no tuvo tanta suerte como en la España durante las tres temporadas siguientes, y volvió a su país. En 2004 ganó el oro con la selección olímpica de Argentina.Un medio izquierdo que caló hondo en Zaragoza y Valencia por su calidad, habilidad y buen disparo.
RUBÉN PAZ (1959) fue elegido mejor jugador de América en 1988, con 29 años, jugando en el Racing Club de Avellaneda argentino, pero ya antes había tenido una larga trayectoria que incluye tres campeonatos uruguayos con Peñarol y tres campeonatos regionales gaúchos con el Internacional de Porto Alegre. En Europa tuvo un breve paso por el Racing de París en la 1986-87 (con su compatriota Francéscoli) y otro en el Genoa italiano (1989-90), pero está claro que su estilo de juego iba más con los equipos de las principales ligas sudamericanas, donde se asentó como uno de los mejores jugadores de los 80 y principios de los 90. Era, ante todo, un jugador talentosos y habilidoso, sus cualidades técnicas le valieron el recurrido sobrenombre de Maradona uruguayo, ya dicho por Menotti cuando jugaba en Peñarol. Uno de esos casos de hombres llenos de calidad y buen toque, pero de difícil adaptación al fútbol europeo. Participó en los Mundiales de 1986 y 1990, aunque en ambos casos Uruguay cayó en octavos de final.
MAXI RODRÍGUEZ (1981) es volante derecho y ya destacó de joven en Newells's y las selecciones inferiores argentinas, en las que se proclamó campeón mundial sub-20 en el 2001. Al año siguiente le traspasaron al Espanyol (2002-2005) y allí ya se ganó la fama para ir al Atlético de Madrid (2005-09) y el Liverpool. La Fiera tiene un chut potente y preciso, un físico rocoso y buen juego por la banda. Ha jugado los Mundiales de 2006 y 2010, y en el primero el tercero de sus goles (en octavos de fin al contra Méjico) fue escogido com o el mejor del Torneo. Un jugador a la vez duro y talentoso.
RUBÉN PAZ (1959) fue elegido mejor jugador de América en 1988, con 29 años, jugando en el Racing Club de Avellaneda argentino, pero ya antes había tenido una larga trayectoria que incluye tres campeonatos uruguayos con Peñarol y tres campeonatos regionales gaúchos con el Internacional de Porto Alegre. En Europa tuvo un breve paso por el Racing de París en la 1986-87 (con su compatriota Francéscoli) y otro en el Genoa italiano (1989-90), pero está claro que su estilo de juego iba más con los equipos de las principales ligas sudamericanas, donde se asentó como uno de los mejores jugadores de los 80 y principios de los 90. Era, ante todo, un jugador talentosos y habilidoso, sus cualidades técnicas le valieron el recurrido sobrenombre de Maradona uruguayo, ya dicho por Menotti cuando jugaba en Peñarol. Uno de esos casos de hombres llenos de calidad y buen toque, pero de difícil adaptación al fútbol europeo. Participó en los Mundiales de 1986 y 1990, aunque en ambos casos Uruguay cayó en octavos de final.