lunes, 14 de noviembre de 2011

El Día de la Bestia (VIII). Su Majestad el Gol.

El jugador que, posiblemente, sea el mejor atacante británico del último cuarto del siglo XX, Kenny Dalglish, era un apoyo tan útil para otros goleadores, que es mejor calificarlo como un segundo delantero más que como un  auténtico nueve. Igualmente el jugador de las islas durante esa misma época con más Balones de Oro, Kevin Keegan, era un mediapunta o extremo derecho. Y el otro delantero inglés con el máximo galardón individual, Michael Owen, fue también un  atacante de apoyo. Aquí repasaré a alguno de los mejores delanteros centro de la Gran Bretaña: los ingleses Lineker y Shearer, el galés Rush y el escocés McCoist.

GARY Winston LINEKER (1960) es el segundo máximo goleador histórico de la selección de Inglaterra, con 48 goles, sólo por detrás de Bobby Charlton, y el único inglés que ha sido pichichi de un Mundial, el de 1986, con 6 goles, a los que unió 4 más en el de 1990. Fue un delantero centro elegante y un ejemplo de juego limpio, como demuesta el hecho de que en 17 años de carrera no viera ni siquiera una tarjeta. Pero ante todo era un magnífico depredador del área, un nueve inteligente, con un extraordinario sentido del posicionamiento y el desmarque. Poseía un disparo exterior muy discreto, pero dentro del área se movía como pez en el agua, entraba de forma oportuna y oportunista al remate y, como buen goleador clásico, era un verdadero especialista en el remate de cabeza. Empezó a destacar en el Leicester City, equipo con el que fue máximo goleador de la segunda división inglesa en 1983 y, sobre todo, de Primera en 1985.
 Eso hizo que le fichase el Everton, donde volvió a proclamarse "top scorer" y además fue elegido mejor jugador de la liga en 1986, el año clavede su carrera. Inglaterra había jugado dos partidos con más pena que gloria en la primera fase del Mundial de Méjico y quería una victoria ante Polonia para conseguir su pase a la siguiente fase. Lineker, discutido hasta entonces,  respondía de maravilla en el momento clave con un "hat trick". En octavos de final añadía dos goles frente a Paraguay. Y volvía a marcar en cuartos frente a Argentina, pero esta vez su espléndido cabezazo resultaba insuficiente porque Maradona ya había conseguido un doblete histórico con su mano de Dios y su gol mágico del barrilete cósmico. Pese a la eliminación, Gary era el Bota de Oro de esa Copa del Mundo, con sus 6 tantos. Mágnífica carta de presentación antes de su llegada al Barcelona, que lo acababa de fichar.
En Can Barça Lineker tuvo una buena primera temporada, incluido su decisivo triplete en la victoria 3-2 frente al Real Madrid, y un muy digno segundo año, pero la llegada como entrenador de Cruyff en 1988 le desplazó del centro de la delantera a una banda y supuso su progresiva pérdida de la titularidad, cosa que aprovechó el Tottenham para ficharle en 1989.

Allí se proclamaba por tercera vez máximo goleador de la liga inglesa en la temporada 89-90. Ese año volvía a realizar un excelente Mundial en Italia'90, con cuatro tantos, y, tras la derrota por penaltis en semifinales frente a los germanos, pronunciaba su famosa frase sobre que "el fútbol es un juego sencillo, 22 hombres persiguen un balón durante 90 minutos, juegan todos...y gana Alemania". Lineker tenía una última gran temporada en el Totteham en 1991-92, con 28 goles en liga (después se fué a Japón).

Gary Lineker, autor de 329 goles durante su carrera profesional, fue un verdadero caballero del fútbol, pero también uno de los mejores delanteros británicos de los últimos 30 años. Rápido, inteligente, con buena técnica, estupenda finalización, hábil en el contraataque y magnífico cabeceador. Un grandioso nueve.

Si Gary Lineker representa la elegancia británica, ALAN SHEARER (1970) es la potencia inglesa hecha delantero centro. No era ninguna mole tipo Toshack o una roca como Rooney, pero sabía sacarle el máximo partido a su 1'83 y a su fisico de deportista. Usaba los codos para apartar defensas, cargaba con el hombro e iba al choque sin complejos. Su juego lleno de fuerza le valió 59 tarjetas amarillas y dos rojas a lo largo de su carrera, que se inició en la First Division (el equivalente a nuestra Segunda) con el Southampton. De allí pasó al Balckburn Rovers de la Premier. Tras un año de adaptación, explotaba en la temporada 1993-94 y comenzaba su racha de tres temporadas consecutivas superando los 30 goles en la máxima categoría (94, 95 y 96), algo extraordinario, como extraordinario era ganar la liga con un equipo medianito, como el Blackburn, en la temporada 1994-95, por delante de todos los grandes. Shearer se asentaba como una gran estrella y era elegido mejor jugador de la Premier.
Ferguson quiere ficharlo para el Manchester United, pero el Newcastle ofrece más dinero para el Blackburn y para el juugador y lo incorpora en sus filas en el verano de 1996, después de volver de la Eurocopa, donde consigue 5 goles. Jugará con las urracas durante una década hasta su retirada en 2006, poco antes de cumplir los 36 años. Nunca llega a ser tan goleador como en el Blackburn (aunque consigue un pichichi más en 1997), pero sigue demostrande su estilo de verdadero ariete y se convierte en el gran ídolo de la afición. Hace gala de velocidad y, sobre todo, de su verdadera marca registrada, el remate seco y potente, porque tiene un auténtico cañón en la pierna. Y siempre con el uso de la fuerza y el físico para buscarse su lugar cerca del área y bregar con la defensa hasta conseguir entrar al remate.


Shearer marcó 379 goles en todas las competiciones de clubs ingleses, y es el máximo goleador histórico de la Premier League desde que tiene este nombre, con 260 goles. También es el máximo goleador del Newclastle United con 206 goles. En la selección  absoluta inglesa marcó 30 tantos (13 en la sub 21), jugó en el Mundial del 98 y en las Eurocopas de 1996 y 2000. Un nueve lleno de fuerza y gran pegador.

IAN RUSH (1961) es el máximo goleador de la historia de un club grande, el Liverpool, con 346 goles en todas las competiciones. Su año más exitoso fue 1984, cuando fue Bota de Oro, con 32 goles y se proclamaba campeón de la Copa de Europa, amén de ser campeón de liga y elegido mejor jugador. El joven Rush., que era galés, formaba una temible pareja de ataque con el veterano escocés Kenny Dalglish, un magnífico jugador con capacidad para atraer defensas, abrir espacios y facilitar el pase para la labor rematadora de Ian. Verdadero hombre de área, Rush era listo y hábil; delgadito de constitución, ganaba en velocidad, posicionamiento y regate a sus marcadores para anotar una y otra vez. 
Tuvo un breve y desafortunado paso por la Juventus en la temporada 1987-1988, para volver de inmediato a Anfield y estar allí hasta 1996, acompañado de delanteros como Peter Beardsley. Rush marcó 412 goles en toda su carrera profesional, incluidos 28 con la selección de Gales, y se convirtió en gran ídolo del Liverpool.
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Incluyo también esta lista a ALLY MCCOIST (1962) por ser el máximo goleador histórico del Glasgow Rangers, con 355 goles, y cinco veces máximo goleador de la liga escocesa, dos de ellas Bota de Oro, 1992 y 1993, con 34 goles, en un tiempo sin coeficientes correctores. Es de las pocas estrellas escocesas que no desarrolla su carrera en la liga inglesa, debido a su fracasado paso por el Sunderland, al que llegó sin haber cumplido los 19 años. Antes de los 21, en 1983, ficha por el Rangers, y allí permanecerá quince temporadas, en las que consigue diez ligas. Súper Ally, que actualmente es el mánager de su club de siempre, marcó 422 goles en su carrera profesional y se convirtió en uno de los grandes símbolos de Ibrox Park.













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