jueves, 17 de noviembre de 2011

El Día de la Bestia (IX). Un paseo por Europa

Podría nombrar docenas y docenas de delanteros centro goleadores más dentro de esta serie, pero me conformaré con los trece de este último capítulo.

HENRIK LARSSON (1971), sueco hijo de un caboverdiano, jugaba de segundo delantero en su selección durante los primeros años, pero en su madurez se consolidó como auténtico ariete, a medida que ganaba cuerpo y fuerza (y perdía pelo). A los 22 años fichó por el Feyenoord, y allí estaba cuando participó como suplente en el Mudial del 94, pero la verdadera fama internacional la consiguió en su etapa en el Celtic de Glasgow, club al que se incorporó en 1997. Fue tres veces máximo goleador en Escocia, incluida la Bota de Oro de 2001, y se convirtió en el ídolo absoluto del equipo católico. Allí desarrolló un juego lleno de dinamismo y velocidad, pero le añadió corpulencia física a medida que pasaban los años, lo cual le sirvió para incrementar su anotación de cabeza y también para saber pivotar en la zona y convertirse en una ayuda inmejorable para el resto del ataque, un delantero que unía calidad y pegada. En plena madurez, con 33 años, fichaba por el Barça para convertirse en un suplente de lujo y contribuir de forma decisiva a la victoria en la Champions de 2006 con sus dos pases de gol en la final. Volvió a su país para retirarse, pero todavía fue repescado por el Manchester United, antes de colgar las botas definitivamente en el Helsinborg. El Leopardo consiguió 471 goles en su carrera y se consolidó como un nueve fiable, un ariete con todas las letras.

ANDRZEJ SZARMACH (1950) no formaba parte de la selección polaca de fútbol que ganó los Juegos Olímpicos de 1972, ya que ese puesto lo ocupaba Lubanski (1947), un magnífico delantero que con 48 goles es el máximo anotador de la historia de su equipo nacional. Pero Lubanski se lesionó de gravedad al año siguiente y a Szarmach le llegó su oportunidad de completar un ataque extraordinario en el Mundial del 74 junto al segundo delantero Lato, el mediapunta Deyna y el extremo izquierdo Gadocha. El bigotudo Andrej demostró su magnífica capacidad para cabecear y su facilidad en la combinación con el resto de atacantes. Marcó 5 goles de los 16 de Polonia, que anotó más que Alemania u Holanda. Dos años después fue el pichichi y mejor jugador de los Juegos Olímpicos de 1976, con 9 goles. También jugó en el Mundial del 78 y fue reserva en el de 1982, en el que todavía estaba Lato formando ataque con Boniek. Szarmach dejó el Stal Mielec polaco en 1980 para iniciar una exitosa etapa de cinco años en el Auxerre y siguió alargando su carrera en otros equipos franceses. En liga marcó 297 goles y 30 con su selección. El magnífico delantero polaco entraba a gol de cabeza con maestría incluso desde lejos, remataba con acierto, mostraba gran tranquilidad para decidir dentro del área y abría espacios como nadie para la entrada a gol de los mediapuntas y los extremos.
DAVOR SUKER (1968) fue máximo goleador del Mundial 98 con seis goles marcados para Croacia. Había sido campeón mundial juvenil en 1987 con la antigua Yugoslavia. En 1991 llegó a Sevilla procedente del Dínamo de Zagreb y allí pasó cinco temporadas antes de aterrizar en 1996 en el Real Madrid de Capello, donde tuvo una primera temporada brillante formando tripleta ofensiva con Raúl y Mijatovic, pero más adelante aparecieron las lesiones y fue desplazado poco a poco de la titularidad por Morientes. Sukermán dejó el Madrid en 1999 para pasar los cuatro años finales de su carrera en Inglaterra y Francia. Marcó un golito para la selección absoluta yugoslava y 45 para Croacia, más 194 con sus clubs en las diferentes ligas. Davor Soccer era un delantero con un chut excelente, buena técnica, regate y velocidad.Una estrella.
ZLATAN IBRAHIMOVIC (1981) estrella sueca de padres ex-yugoslavos (bosnio y croata) es un delantero tan genial como de difícil carácter. Tiene una altura que le permite dominar el juego aéreo, 1'95 mt, y un disparo a puerta potentísimo, devastador, pero al mismo tiempo posee una enorme técnica y capacidad para la improvisación y el regate. Pero su defecto está en la concentración y en sus cambios de humor, eso le convierte en un jugador conflictivo o que puede estar semidesaparecido durante partidos y más partidos. Antes de los 20 años llegaba al Ajax, donde conseguía fama internacional, especialmente tras su impresionante gol de agosto de 2004 regateando a toda la defensa del Breda en apenas unos metros. Menos de un mes después lo fichaba la Juventus, donde era nombrado mejor extranjero de la Serie A. Se marchó en 2006 al Inter tras el descenso burocrático del equipo por los escándalos de apuestas y arbitrajes. Allí alcanza el techo de su fama al ser elegido dos veces mejor jugador del Calcio y lograr ser capocannonieri en 2009. En ese momento lo ficha el Barcelona; su inicio de temporada es impresionante, pero luego hace gala de su carácter difícil, empeorado por la preferencia clara del entrenador y el público hacia el genial Messi. Tuvo que volver a Italia, al AC Milan, donde completó su curiosa racha: había ganado la liga sin interrupción durante ocho años, desde 2004 hasta 2011 con cuatro equipos distintos. Ibracadabra lleva más de 250 goles durante su carrera y su marca sería muy superior si su carácter y falta de concentración no traicionasen en ocasiones a su inmenso talento, su tiro poderosísimo, su potente cabezazo y su habilidad. 
ERWING VANDENBERGH (1959), buen y hábil rematador, fue seis veces máximo goleador de la liga belga y una de ellas Bota de Oro (1981). Se le recuerda por el gol de la victoria contra Argentina en el partido inaugural del Mundial de España 82, en el Camp Nou.
HANSI KRANKL (1953) marcó casi 400 goles sólo en liga durante su carrera, en la que fue cuatro veces máximo goleador de la liga austríaca (Bota de Oro 1978) y una vez pichichi de la liga española con el Barcelona en la temporada 1978-79, después de darle un disgusto a España en la primera fase del Mundial. Era una delantero centro de gran clase  y con un  remate extraordinario.
Ole Gunar SOLSKJAER (1973), noruego, fue durante la mayor parte de su carrera el suplente perfecto, el hombre que salía del banquillo del Manchester United para revolucionar el partido con sus goles, el más famoso de los cuales fue el definitivo 2-1 en la final de la Chmapions de 1999 frente al Bayern Munich cuando pasaban tres minutos de los 90. Fichó por los red devils con 23 años, en 1996, y allí se mantuvo hasta su retirada en 2007, cuando ya hacía cuatro temporadas que las lesiones casi no le dejaban jugar.
Stéphane CHAPUISAT es el jugador suizo más famoso de los últimos 40 años. No era un  goleador extraordinario, pero sí un delantero fuerte y completo, un futbolista fiable que resolvía de cabeza, con el pie, de cerca y de lejos, podía pasar y aguantaba el balón cuando era necesario. El principal club de su vida fue el Borussia de Dortmund, donde ganó dos ligas y la Champions de 1997.
HAKAN SUKUR (1971) es el máximo goleador histórico tanto de la liga turca, con 249 goles, como de la selección otomana, con 51 tantos, entre ellos el más rápido de la historia de los Mundiales, al conseguirlo en menos de once segundos (10.8) durante el partido contra Corea del Sur por el tercer puesto de la Copa del Mundo de 2002. Casi todos sus éxitos, por ejemplo ocho ligas y la UEFA del 2000, los logró en el Galatasaray de Estambul, cosa que le valió el apodo de Toro del Bósforo. Tres veces máximo goleador turco, Bota de Plata 1997 y de Bronce 1998, sus extraordinarias cifras y su altura, 1'91, le hacían muy atractivo como delantero centro para los grandes clubs, pero su paso por el Inter, el Parma, el Torino y el Blackburn Rovers acabó siempre en frustración y bajo rendimiento. No se supo adaptar a ningún club extranjero, por lo cual siempre acababa volviendo a su país para seguir jugando y marcando con el Galatasaray, en una carrera en la que se acercó a los 400 goles en partidos oficiales, con lo cual hubo para todos los gustos: acrobáticos, en carrera, de cabeza, magníficos al contraataque...un especialista.
DUDU GEORGESCU (1950) es el máximo goleador de la historia de la liga rumana, 252 goles, de la que fue pichichi en cuatro ocasiones consecutivas, de 1975 a 1978, y en dos de ellas fue Bota de Oro europea, 1975 y 1977, y siempre con el Dínamo de Bucarest. No era un virtuoso del balón, sino un delantero centro eficaz y oportunista, tanto con el pie como con la cabeza, aunque dominaba la conducción y el regate en el área para buscarse un lugar desde el cual chutar. La competición rumana era una de las más corruptas de Europa, pero eso no quita que Georgescu fuese uno de los mejores goleadores de la segunda mitad de los 80.
FERNANDO GOMES (1956) fue llamado Bi-Bota en su país, Portugal, por las dos Botas de Oro como máximo goleador europeo conseguidas en 1983 y 1985. Jugó durante casi toda su carrera en Oporto, donde consiguió la Copa de Europa de 1987 y cinco ligas portuguesas, competición en la que superó los 300 goles. Tuvo un ligero paso de dos temporadas por España, en el Sporting de Gijón, donde tuvo problemas físicos, pero aún recuerdan que era uno de los mejores definidores de los años 80.
ANGELOS CHARISTEAS (1980) es un delantero centro con una carrera de clubs tan variada, 10 equipos de 4 países distintos, como escasa en goles, apenas 70 en más de una década, pero, en cambio, tres de los marcados con la selección de Grecia fueron decisivos para que su país consiguiese de forma increíble la Eurocopa de 2004, el de la primera fase frente a España, el anotado contra Francia y el cabezazo con su 1'91 de la final ante el anfitrión, Portugal.
Anton TONI POLSTER (1964) es el otro gran delantero austríaco, autor de cerca de 400 goles a lo largo de su carrera, entre ellos 44 con su selección. En España lo conocimos especialmente por sus tres temporadas en el Sevilla (también jugó en el Logroñés y el Rayo), pero ya llevaba años mostrando su facilidad para el chut potente y los remates de cabeza, como cuando fue Bota de Oro de 1987 con el principal club de su juventud, el Austria de Viena (su tercer gran equipo fue el Colonia).

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