Por esta razón, es evidente que el Flaco, el Mago, el Poeta del gol, no debe entrar en mi lista de los mejores delanteros matadores, aunque su figura sirve como presentación de uno de los países más atractivos de los últimos cuarenta años en el fútbol, que convierten a la Naranja Mecánica en favorita romántica de los aficionados europeos. Aquí citaré a Van Basten, Van Nistelrooy, Bergkamp, Makaay y Kluivert.
Marcel "MARCO" VAN BAS TEN (31-10-1964) es el nueve más completo del fútbol moderno, la perfección hecha delantero centro. Alto y esbelto, (1'88, 80 Kg), el Cisne de Utrecht sabía conducir el balón, chutaba de lejos con potencia y era un especialista tanto en los remates acrobáticos, como en los de cabeza. Talentoso en el regate, hábil en el uno contra uno y buen lanzador de faltas, Van Basten era un delantero que conectaba bien con sus compañeros de la mediapunta y el centro del campo, de ahí que formase un trío temible con Gullit y Rijkaard cuando estuvo en Italia. En este caso sí se puede decir que la expresión y la impresión van unidas, sencillamente era tan bueno como parecía.
El Nureyev del Calcio, siempre elegante, poseía una gran capacidad goleadora (277 tantos en 373 partidos), pero no auténtico instinto asesino, era preciso en el remate, mas no un verdadero depredador del área. Esa característica se puede considerar su único defecto como delantero centro, la razón por la cual el 9 que lo tenía todo ocupa el tercer lugar del escalón en esta serie, por detras de Ronaldo y Müller.
UN NUEVE CON MAYÚSCULAS
El segundo jugador de este capítulo es RUUD VAN NISTELROOY (1976). La Locomotora sí es un delantero centro tradicional de los de verdad, un auténtico hombre de área, con buena técnica, pero, sobre todo, con sentido de la colocación y olfato de gol. Un nueve especialista en el remate de cabeza desde su 1'88 mt, que chuta bien con las dos piernas, con sentido del oportunismo y muy hábil en la colocacion del balón allá donde quiere. También sabe usar su cuerpo para hacerse espacio y puede conducir la pelota en el contraataque, siempre con el objetivo del gol entre ceja y ceja. Por todas estas razones, y aunque no haya ganado ningún Balón de Oro, merece un lugar en el Top Ten entre los mejores delanteros matadores de los últimos cuarenta años. Van Nistelrooy es un jugador luchador y brillante, que ha despertado simpatía incluso entre los aficionados rivales.
No llegó a la fama con la rapidez de otros jugadores, por haber empezado en equipos modestos (Den Bosch y Heerenven), pero a los 22 años (1988) le llegó su oportunidad al ser fichado por el PSV Eindhoven. Allí fue máximo goleador de la liga holandesa en sus dos primeras temporadas (60 goles en sólo 57 partidos jugados), antes de sufrir la primera de sus múltiples lesiones de rodilla (año 2000), que han marcado toda su carrera, y de las que siempre se recuperó bien gracias a su fortaleza física y mental.
Esa lesión no impidió su fichaje por el Manchester United en enero de 2001 (aunque se perdió la temporada), cosa que le alzó a la fama mundial . En la Premier Leage, Van the Man también fue máximo goleador y mejor jugador. (2003), y mostró su calidad siempre que se lo permitieron sus rodillas. Ellas fueron su calvario y, en buena parte, la razón de su traspaso a España en el año 2006, ya que a Ferguson no le gustó su supuesta indisciplina por tratarse con médicos holandeses y no con los del club. Mientras tanto consiguió unos espléndidos 150 goles en 217 partidos, destacando los 38 en 47 encuentros de competición europea, siendo tres veces máximo anotador de la Liga de Campeones.
En el Real Madrid VanGol ya fue pichichi durante su primera temporada, la 2006-2007, en la que mostró su excelente repertorio de delantero, listo, completo y depredador, pero al año siguiente empezó a tener problemas de lesiones, su eterna cruz. De todos modos, entre ambas años sumaba 41 goles en 61 partidos de liga y 10 en 14 encuentros europeos, una maravilla aplaudida en casi todos los campos de España.
A partir de 2008, con 32 años, no ha vuelto a ser el mismo. Ni en su última temporada y media en el Madrid, ni en Alemania con el Hamburgo, ni menos ahora en Málaga. Son muchos años y, sobre todo, mucho castigo en unas rodillas demasiado veteranas que piden un final digno a tan magnífica carrera.
EL CONTROL EXQUISITO.
La historia moderna de la Eredivisie está llena de delanteros prolíficos, como Ruud Geels (1948), cinco veces máximo goleador entre 1975 y 1981, pero voy a romper mi deseo de centrarme sólo en nueves depredadores para poder mencionar a DENNIS BERGKAMP (1969), que durante tres temporadas (90-91, 91-92 y 92-93) demostró su capacidad goleadora en la liga holandesa, con 75 tantos en 91 partidos, máximo anotador en los tres casos (amén de ganar la UEFA del 92).
Posteriormente tuvo enormes problemas de adaptación al Calcio con el Inter (donde sólo destacó en la UEFA y la Copa de 1994), y, aunque su juego resurgió espléndidamente en la Premier (mejor jugador en 1998) con el Arsenal, no lo hizo como goleador, sino como el nueve talentoso que servía balones para pegadores de raza negra, como Ian Wright, Anelka y Henry; así que nunca más obtuvo trofeos de máximo anotador.
Pero eso no quita que fuese autor de alguno de los tantos más hermosos que se han visto en los últimos veinte años, como los que le valieron el trofeo de mejor gol de Inglaterra en las temporadas 1997-98 y 2001-2002. Este último es, tal vez, el control orientado más delicioso que se ha visto en el fútbol, una accón que define a un jugador, porque Bergkamp es uno de los delanteros más elegantes que han existido.
Era un verdadero especialista en el control de balones lejanos y en golpear la pelota con el empeine, como demostró con su gol ganador contra Argentina en los cuartos de final del Mundial del 78 (controla un pase de 50 metros de Frank de Boer, regatea pisando el balón y pega de fábula); ese tanto tiene un paralelismo con el de Ronaldo en la UEFA del 98, y es que en ambos casos no se sabe la maravilla que han hecho hasta ver la repetición frontal (la última del vídeo adjunto). Exquisiteces técnicas que le valían la admiración de los aficionados, que le apodaron el Holandés No Volador (Non Flying Dutchman) por su pavor a viajar en avión, (de hecho su contrato con el Arsenal incluía una claúsula que le permitía no volar nunca, así que atravesaba Europa en coche para jugar competiciones internacionales).
Sin que sirva de demasiado precedente, prefiero saltarme mi regla de mostrar solamente a nueves rematadores y no pasadores, porque Bergkamp llevaba la belleza del gol dentro de la sangre. Brillantez, elegancia, exquisitez y clase eran la marca de un jugador que completa un verdadero trío de oro digno de la mejor tradición tulipán. A fin de cuentas, si he empezado este artículo nombrando al gran genio dominante europeo, Johan Cruyff, aunque sólo fuera para decir que no lo iba a incluir porque lo haré entre los mediapuntas creativos, era lógico que lo adornase con un digno sucesor.
Para acabar, haré referencia a dos delanteros que no llegan al tremendísimo nivel de los anteriores, pero que han demostrado mucha calidad y técnica, como son Makaay y Kluivert, y que miden lo mismo, 1'88.
ROY MAKAAY (1975) fue campeón de la liga española con el Dépor en el año 2000 y pichichi y Bota de Oro en el 2003. El Bayern lo ficho ese año y allí ganó dos ligas alemanas.Completó su carrera, tras volver a Holanda, con 319 goles. Era un delantero completo, que anotaba goles bonitos y al mismo tiempo sabía ser oportunista, exquisito a veces y eficaz siempre. Un magnífico goleador.
PATRICK KLUIVERT (1976) saltó a la fama cuando aún no había cumplido 19 años al marcar el gol del triunfo para el Ajax de Van Gaal en la final de la Champions de 1995. Tuvo un paso fugaz por el Calcio, con el Milán, pero la parte central de su carrera la pasó en el Barça, donde estuvo 6 temporadas, de la 1998-99 a la 2003-04. De los discretos 256 goles de su trayectoria, 40 fueron con la selección holandesa, siendo el máximo goleador de la Eurocopa del 2000, con cinco tantos. Era un jugador muy talentoso y hábil, pero le faltaba instinto asesino.
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