jueves, 2 de febrero de 2012

Pasión de los fuertes (IV). A través del Canal.

Este capítulo está dedicado a los medios todoterreno y defensivos franceses y de las islas británicas. Vieira, Deschamps, Tigana, Luis Fernández, Makélélé, Roy Keane, Wark y Paul Ince.

PATRICK VIEIRA (1976), nacido en Senegal pero cuya familia emigró a Francia cuando tenía ocho años, vivió su mejor época en el Arsenal (1996-2005), donde fue elegido seis veces consecutivas para el equipo ideal de la Premier league. Era un centrocampista con mucha planta, gracias a su 1'92,  carácter para imponer su juego, fuerza, posicionamiento, corte y una discreta llegada. La Boa ganó tres ligas y cuatro copas con los gunners, dando la sensación de ser una estrella sin necesidad de grandes regates o juego fantasioso, sino con potencia y saber estar, que le convirtieron en uno de los ídolos del equipo y en su capitán durante tres temporadas (2002-2005). Wenger lo fichó nada más llegar al equipo londinense y siempre le consideró el hombre fuerte del centro del campo; sólo podían superarle en favoritismo de los aficionados las superestrellas del ataque londinense, como fueron Bergkamp y Henry. Media Europa bebía los vientos por un jugador que estaba entre les tre mejores del mundo en su posición, y fue la Juventus de Capello quien le contrató en la temporada 2005, para completar su poderosa medular, llena de hombres con gran físico y buena calidad. (Nedved, Emerson y Camoranesi). Ganaron la liga, pero a final de temporada explotó el caso Moggi, y a la Juventus le quitaron dos scudetti y le descendieron a segunda, así que decidió marcharse al Inter, donde ganó tres ligas, pero tubvo muchas problemas de lesiones, que acabaron con su continuidad y gran fútbol, así que nunca pudo repetir los éxitos de su etapa inglesa.
Con la selección francesa superó el centenar de intrenacionalidades. En el Mundial del 98, ganado por su selecció, su juventud hizo que, al igual que Henry y Trezeguet, Vieira fuese suplente  (de Petit), y ya tuvo un papel más destacado en la también victoriosa Eurocopa del 2000. De todos modos, su mejor competición internacional fue el Mundial de 2006, en el que Francia llegó a la final y él fue escogido en el equipo ideal del Campeonato. De hecho, incluso había hecho méritos para ser considerado el mejor del torneo, generoso en el esfuerzo, eficaz, con buenos pases, duro atrás y hasta marcó un  par de golitos, por desgracia uno de ellos frente a España. En la final se lesionó después de un choque con Cannavaro.
Probablemente haya sido el mejor mediocentro defensivo de los primeros años de este siglo.

DIDIER DESCHAMPS (1968) era el capitán de la Francia campeona del Mundial 98 y de la Eurocopa del 2000 (cuando ya se iniciaba su declive como jugador), amén de haber sido dos veces campeón  de la Champions (1993 y 1996), tres de la liga italiana y un par en la francesa. Un palmarés tremendo. En la selección ocupaba el eje del centro del campo, con labores de mando y recuperación, cubriendo las espaldas de Zidane, que actuaba de gran creador, mediocentro ofensivo y mediapunta. Deschamps era un líder y un futbolista que lo mismo servía para un roto que para un descosido porque poseía una buena técnica, mucha intuición y era un seguro a la hora de tapar huecos cuando había que defender. En Francia jugó con el Marsella y el Burdeos, y con los marselleses se proclamó campeón de la Copa de Europa en 1993. Un año después fichaba por la Juventus y allí destacaba bien pronto como uno de los centrocampistas más fiables de todo el Calcio, y ganaba otra Copa de Europa (1996). Ese año 1996 fue cuando obtuvo la capitanía de la selección francesa; se mostró como un perfecto para Zidane, que era un genio pero no tenía carácter de líder y aglutinador del equipo. Los resultados no pudieron ser mejores y fue él quien alzó los trofeos de la Copa del Mundo de 1998 y la Eurocopa de 2000, después de la cual dejó la selección. A esas alturas había dejado la Juve (1999) para ir primero al Chelsea y después al Valencia, con poco éxito. Deschamps fue uno de los mejores centrocampistas todoterreno de los 90 no sólo por su rendimiento, sino por su influencia en el juego del equipo.
JEAN TIGANA (1956) nació en el entonces Sudán francés (luego descolonizado) y toda su trayectoria de club la pasó en Francia, sobre todo en el Girondins de Burdeos (1981-89), aunque también militó en el Toulon, Lyon y Marsella. Formó parte de uno de los centros del campo más técnico que han existido, el de la Francia de 1982, y de uno de los mejores de siempre el de ese mismo equipo en 1984 y 1986. La única diferencia entre ambos es el siguiente protagonista de este capítulo, Luis Fernández, un todoterreno que no estaba en el Mundial de España y cuyo lugar lo ocupaba un jugador exquisito, Genghini. En ambos casos la medular estaba ocupada por el talentoso, elegante y tremendamente técnico Giresse junto a Tigana, un futbolista que unía una gran clase en la conducción del balón y el pase, con una gran resistencia y un notable posicionamiento defensivo. Marcaba muy pocos goles, pero ayudaba a crearlos con su buen toque de balón y sus desplazamientos largos hacia los delanteros. Era bajito (1'68 mt) y delgado, pero corría sin descanso y su físico resultaba engañoso, porque también tenía fuerza. Con Francia ganó la Eurocopa del 84 y fue semifinalista de las Copas del Mundo del 82 y 86. Uno de los mejores en su puesto durante los ochenta.
LUIS FERNÁNDEZ (1959), nació en Tarifa, pero era hijo de emigrantes españoles en Francia, y allí desarrolló toda su carrera como futbolista,sobre todo en el Paris Saint Germain (1978-86). Fernández era el motor incansable, lleno de fuerza y tremendamente eficaz, de la Francia ganadora de la Eurocopa del 84 y semifinalista del 86. Hombre potente del cuadrado mágico, que completaban la superestrella Platini, el gran creador Giresse y el arriba mencionado Tigana. Era el más fuerte y el más rápido de ese cuadrado, pero tampoco era un tronco, porque todos los espectadores le veían llevar con calidad el balón y también entrar al remate en algunas ocasiones. Su cosecha de clubs fue escasa, con una liga y dos copas, pero siempre fue uno de los centrocampistas más fiables que tuvo la competeción gala.
CLAUDE MAKÉLÉLÉ Sinda (1973), zaireño (congolés) nacionalizado francés, era el hombre que no encajaba con los focos y el supuesto glamour del Madrid galáctico de la primera etapa de Florentino Pérez, que le consideraba poco mediático y nada brillante para ese equipo lleno de jugadores con grandes características ofensivas. Su trabajo constante estorbando a los centrocampistas contrarios, cortando pases y ayudando en defensa pesaban menos en su mente que el atractivo de contratar balones de oro o, aún mejor, futbolistas pasados a símbolos publicitarios mundiales como David Beckham. Por eso pudo ficharle el Chelsea en 2003, y allí participó activamente en la mejor etapa del club, siendo uno de los jugadores clave en las dos Premiers conseguidas por el club londinense. Makélelé había destacado desde joven en el Nantes, con el que se proclamó campeón de la Ligue 1 en 1995, y llegó al fútbol español fichado por el Celta procedente del Marsella en 1998. Allí su juego de brega y magnífico posicionamiento llamó la atención de los grandes, porque estaba claro que se trataba de uno de los mejores centrocampistas de la liga, de ahí que lo fichase el Madrid en el año 2000; él era el futbolista que ponía el equilibrio y el trabajo en los vaivenes del Madrid Galáctico. Jugó dos Mundiales con Francia y acabó su carrera en el París Saint Germain.


A LAS ISLAS

ROY KEANE (1971), irlandés, era tan polémico por su gran agresividad como ídolo por su fuerza, empuje y carácter, por eso fue durante ocho años (1997-2005) el capitán de un grande de Europa, el Manchester United, en el que militó un total de doce temporadas (1993-2005), en las que ganó siete Premiers y la Champions de 1999, amén de haber sido nombrado jugador del año en Inglaterra en el 2000 y cinco veces elegido en el equipo ideal de la liga. El centro del campo en buena parte de sus años de capitán era uno de los mejores de Europa, con jugadores como Giggs, Scholes y Beckham, todos ellos bajo el mando del fuerte carácter, la madera de líder y la llegada arrolladora de Captain Keano.
Keane tuvo muchos problemas a lo largo de su carrera debido a su exceso de agresividad y su carácter violento, que le hizo enfrentarse al seleccionador de su país y perderse el Mundial 2002 (sí jugó el del 94), amén de tener altercados con muchos jugadores y lesionar a más de uno (como el noruego Haland).  Por lo demás era un excelente recuperador de balones, un luchador incansable en el centro del campo e implacable, rápido, valiente y eficaz en defensa. Uno de los jugadores más recordados en Manchester.
JOHN WARK (1957), escocés, era, en cambio, un centrocampista defensivo con mucha llegada, incluso un goleador en algunas de sus mejores temporadas. En 1981, cuando el Ipswich Town ganó la Uefa y quedó segundo en la liga, fue el más votado por el resto de los jugadores como el mejor del campeonato inglés. Wark tenía un magnífico disparo y una gran entrada al remate, cosa que le llevó a gestas poco habituales en un mediocentro defensivo, como anotar 36 goles en la citada temporada 1980-81 (y 23 goles en las dos siguientes), o los 27 en el Liverpool de la 84-85 (más, incluso, que Ian Rush). Con la selección escocesa jugó el Mundial de España 82, con el resultado habitual en su país: eliminado en la primera fase; él anotó su buen par de golitos en la victoria frente a Nueva Zelanda y, com o siempre, demostró ser un todoterreno de primer nivel. A pesar de sus temporadas en Anfield (con problemas de lesiones), el club de su vida, en el que más y mejor jugó, fue el Ipswich Town, que a principios de los 80 era un club puntero, con buenos jugadores, como Paul Mariner, pero con el bigotudo escocés como su hombre más dinámico y eficaz.En su carrera superó los 200 goles, nada mal para haber llegado a hacer de defensa.
PAUL INCE (1967) fue el mejor mediocentro todoterreno inglés de la década de los 90, cuando alcanzó gran fama jugando en el Manchester United (89-95) y en las dos temporadas que pasó en el Inter de Milán (95-97) y el Liverpool (97-99). "The Guv'nor" (el gobernador) no era del estilo Roy Keane, esencialmente agresivo, sino un centrocampista cerebral y habilidoso, que en la selección inglesa de mediados de los 90 se complementaba bien con el fogoso y espectacular Gascoigne. En el United ganó dos veces la liga (más la Recopa del 91) y fue tres veces (93, 94 y 95) escogido en el equipo ideal de la Premier antes de marcharse a Italia y que Keane tomase el mando definitivo del equipo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario