miércoles, 8 de febrero de 2012

Dos hombres y un destino (III). ¿Especialista?

En las posiciones defensivas hay un país que siempre ha destacado entre los mejores, porque su fútbol está pensado para basarse en la fortaleza desde atrás: Italia. En el caso de los italianos es difícil decidir si un jugador es lateral o central porque muchos han jugado de forma indistinta en ambas posiciones. Aquí nombraré especialmente a Gentile y Bergomi, pero también a Tassotti, Benarrivo, Zambrotta y Panucci.

CLAUDIO GENTILE (1953) era un marcador rápido, potente, con sentido de la anticipación, incansable y más que duro, durísimo. Como decía una crónica sobre los Mundiales, era el tipo de defensa que pretende cambiar las camisetas durante el partido, en referencia a cómo se pegaba al atacante y los montones de tirones que propinaba. Especialmente violento fue su marcaje a Maradona en la segunda fase del Mundial de España; no le dejó tranquilo en todo el partido con empujones, patadas y agarrones llenos de fuerza para evitar que recibiera balones o se escapase una vez los tenía en los pies. Durísimo de verdad. Al igual que Vogts, su velocidad (en este caso no por ser bajo, porque medía 1'78) y su constancia, le convertían en el perfecto marcador de los jugadores hábiles y talentosos, por eso en el Mundial de España se ocupó no sólo de Maradona contra Argentina, sino también de Zico contra Brasil, de Lato en la semifinal contra Polonia (Boniek estaba sancionado) y del extremo Littbarsky en la final contra Alemania. Es decir, un marcador de los mejores con gran resultado, porque tenía confianza, reflejos y gran resistencia, aparte de su excesivo uso de la fuerza.
Gentile, que también jugó el Mundial del 78, militó durante más de una década en la Juventus, club en el que ganó 6 ligas, una Recopa y una Uefa (no participó en la Copa de Europa del 85 porque se había marchado a la Fiorentina) . En la Vecchia Signora era el hombre duro de una extraordinaria defensa, que tenía a los mucho más elegantes Scirea y Cabrini. Un  impresionante perro de presa.
GIUSEPPE BERGOMI (1963) fue el predecesor de Zanetti como gran capitán del Inter de Milán, el club en el que jugó durante toda su carrera (hasta 1999). Beppe lo mismo actuaba de lateral derecho que de central (medía 1'85 mt), siempre con sentido defensivo y muy poco ofensivo, como buen italiano. En ambas posiciones se le puede considerar como uno de los mejores de su largo tiempo, porque jugó a alto nivel durante casi dos décadas. Ejemplo de su longevidad es que, todavía con 18 años, él fue el encargado de marcar a Rummenigge en la final del Mundial de España'82 (la ausencia del mediocentro Antognoni facilitó que Bearzott le alineara como quinto defensa), mientras que con 35 tacos todavía era seleccionado para su cuarto Mundial, el de Francia'98. Fue titular indiscutible en las Copas del Mundo de 1986 y 1990, pero no le llamaron para la del 94. "Il Zio" (el Tío, en referencia a su bigote), lo tenía casi todo como defensa. Planta física, velocidad, anticipación, sentido de la posición, coraje y constancia. Era un marcador excelente, al mismo tiempo que podía cubrir huecos y ayudaba al líbero con el balón. Sus cualidades en ataque eran limitadas, aunque algunos golitos consiguió, pero nadie se lo pedía.
El Inter, pese a fichar una cantidad enorme de estrellas, no fue un equipo nada afortunado durante los 80 y 90 en Italia, de tal modo que sólo consiguió un Scudetto (1989) en esa veintena de años, mientras que en Europa tuvo un poco más de suerte, con las tres Uefas de los 90. Pero, en cualquier caso, Bergomi siempre tuvo un rendimiento magnífico y se convirtió en uno de los grandes símbolos de la historia del club, amén de uno de los mejores defensas de las dos últimas décadas del siglo XX.
La gran calidad y longevidad de Bergomi fue una de las razones por las que, especialmente su coetáneo MAURO TASSOTTI, (1960), pero también el más joven ANTONIO BENARRIVO (1968) no lucieron demasiadas veces la azzurra, a pesar de su buen hacer.
Tassotti jugó 17 años en el Milán, de 1980 a 1997, muchos de ellos al lado de Baresi, y también unos cuantos con Costacurta y Maldini, una defensa impresionante que tuvo grandes éxitos con Arrigo Sacchi y Fabio Capello (5 ligas y tres Copas de Europa). Él era otro ejemplo de lateral italiano que también sabía jugar de central, porque sus principales características eran defensivas. En España supimos de su dureza cuando un codazo suyo le partió la nariz a Luis Enrique dentro del área en los cuartos de final del Mundial del 94 sin que el árbitro pitase nada; días después sería sancionado, pero España ya había sido eliminada. Tras esa suspensión, no volvió a jugar con la selección.
En cambio Benarrivo, era un lateral bajito, 1'70 mt, y bastante más ofensivo, que sabía subir por su banda yservir balones a los delanteros. Jugó trece años en el Parma (en la mejor época, la de los 90), con el que ganó la Uefa y la Recopa. Al igual que luego hizo Zambrotta, Benarrivo compaginó en su carrera las bandas derecha e izquierda, y su técnica le permitió actuar también como centrocampista todoterreno.
El mencionado GIANLUCA ZAMBROTTA (1977), ha sido lateral derecho en los dos Mundiales que ha jugado, los de 2006, en que se proclamó campeón y miembro del equipo ideal, y el de 2010, pero lo cierto es que antes había jugado muchas veces de lateral izquierdo, especialmente en su principal club, la Juventus, pero también en la selección, ocupando el lugar de Maldini, gracias a su manejo perfecto de ambas piernas. Zambrotta, 1'81 mt, con buena planta y digna técnica, es un lateral completo en defensa y muy decente en ataque, con su buen disparo y sus centros. La defensa de la Juventus de Capello, a mediados de los 90, era tan original como eficaz: un lateral derecho hacía de central, Thuram, un  marcador casi de líbero, Cannavaro, y un supuesto diestro de lateral izquierdo, Zambrotta, dejando así a Zebina la banda derecha. Gianluca ganó cuatro ligas con la Juve antes del Mundial de 2006, pero el descenso administrativo del club hizo que tanto él como Thuram se marchasen al Barça (igual que Cannavaro y Emerson ficharon por el Madrid o Vieira e Ibrahimovic por el Inter). Su etapa azulgrana (2 temporadas) coincidió con el exceso de fiestas y el bajón físico de Ronaldinho y Deco, por lo cual ni él ni el equipo mostraron su verdadero nivel. El fichaje de Dani Alves por los azulgrana supuso su vuelta a Italia, donde cumple la cuarta temporada con el Milán, club en el que militaba cuando jugó el Mundial 2010 sin mucho éxito. En cualquier caso su mejor rendimiento individual lo vivió entre los años 2003 y 2006, momento en que era considerado sin discusión como uno de los mejores laterales del mundo.
Otro lateral con aún mejores prestaciones ofensivas ha sido CHRISTIAN PANUCCI (1973),  jugador de larga trayectoria en diversos equipos, porque en plena juventud ya se encontraba en la plantilla ganadora de la Champions del 94 con el Milán, si bien su única participación mundialista ha sido la de 2002, entre otras cosas por la competencia de Zambrotta. Cuando Capello se fué a entrenar al Real Madrid, en 1996, fichó a Panucci, y allí estuvo hasta 1999. Luego breves pasos por el Inter, Chelsea y Mónaco, hasta asentarse definitivamente en la Roma, donde jugó de 2001 a 2009 (se retiró en el Parma al año siguiente). Panucci, alto (1'84 mt) y delgado, tenía un físico adecuado para el ataque, pero una procedencia que invitaba a la defensa.









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