miércoles, 8 de febrero de 2012

Dos hombres y un destino (IV). Leones.

Laterales derechos de varios países. Empiezo con un par de estrellas, Gerets y Thuram. Y añado a Suurbier, Amorós, Neal, Neville, Viv Anderson, Reiziger, Albert Ferrer y Míchel Salgado.

El belga ERIC GERETS (1954) fue uno de los cinco mejores laterales diestros del último cuarto del siglo XX. Jugador que lo tenía todo en su posición: velocidad, conducción, pases largos,  y centros en ataque, seguridad y posicionamiento en defensa, planta (1'82 mt), inteligencia y liderazgo en todo momento. Junto a compañeros de buen nivel en su selección, como los atacantes Vandenberg y Ceulemans, fue subcampeón de la Eurocopa del 80, semifinalista del Mundial 86 y también estuvo en las Copas del Mundo de 1982 y 1990. Su carrera de equipo fue tan larga como brillante: tuvo su ligerito paso por un grande del Calcio, el Milán (1983-84), pero los principales clubes de su vida fueron el Standard de Lieja (1971-83), con el que ganó un par de ligas belgas, y el PSV Eindhoven (1985-92). Esta última etapa de su trayectoria fue la más brillante en cuanto a éxitos de club, ya que consiguió seis Eredivisie en siete temporadas y, sobre todo, la Champions de 1988, en una defensa donde destacaba junto a Ronald Koeman.
El León de Rekem (por su abundante cabellera y la barba) supo estar a gran nivel durante más de quince años, fue ejemplo de lateral ofensivo pero completo, y uno de los mejores jugadores que haya dado el fútbol belga.

LILIAN THURAM (1972) jugó más veces como central que de lateral, debido a su fuerza física, pero sus dos principales éxitos internacionales, el Mundial del 98 y la Eurocopa del 2000, los logró en la banda derecha de la retaguardia francesa, porque así lo había hecho en el Mónaco y porque el centro de la defensa lo ocupaban dos veteranos de gran peso en la selección, Laurent Blanc y Marcel Desailly. Es el futbolista con más internacionalidades de Francia, unas imponentes 142, y lo más curioso es que sus dos únicos goles en todos esos partidos los consiguió en un encuentro, y muy importante, la victoria de los galos frente a Croacia en las semifinales del Mundial 98. El guadalupeño (sus padres emigraron a la metrópoli cuando tenía nueve años) empezó a ser central tras fichar por el Parma en 1996, justo tras haber ganado la liga francesa y participado en la primera de sus cuatro Eurocopas. Los parmesanos en esa época empezaban a renovar el equipo con jóvenes excelentes como Hernán Crespo, Cannavaro y (algo más tarde) Buffon, con quienes ganó la Uefa de 1999. Además esa fue la época en la que ganó la Copa del Mundo y la Eurocopa, siempre con muy buenas actuaciones. En el verano de 2001 el Madrid ficha a Zidane de la Juventus por 72 millones de euros, y la respuesta de los bianconeros es contratar a tres jugadores, Nedved de la Lazio y Thuram y Buffon del Parma.
La apuesta no puede salir mejor, al menos dentro de la liga italiana, porque ganan cuatro títulos en cinco años (2002, 2003, 2005 y 2006), aunque en Europa se llevan varias decepciones (incluida una final de la Champions perdida frente el Milán) y el gran disgusto llega tras el título de 2006. Se descubre el escándalo Moggi de apuestas y compra de árbitros y la Juventus es descendida a segunda (serie B), amén de quitarles administrativamente las dos últimas ligas. El equipo, plagado de internacionales que se proclamaban campeones del Mundo ese mismo verano más algún finalista como el propio Lilian, que volvió a ser uno de los mejores del Torneo, perdía a la mitad de los jugadores de nivel. Uno de los que se marchan es Thuram, que se  va al Barça junto con Zambrotta, donde no consigue repetir la gran compenetración defensiva que había tenido con sus compañeros durante la época de Turín. Tras dos temporadas, y ya con 36 años, opta por la retirada porque, tras la Eurocopa de 2008,  le descubren unas malformaciones cardíacas.
La Momia, jugador tranquilo pero enormemente fuerte y de aspecto imponente, fue uno de los mejores en su doble posición de lateral y central a finales de los 90 y duran te los primeros años del siglo XXI, gracias -como he dicho- a su físico, velocidad, tremenda resistencia y calidad.

WIM SUURBIER (1945), holandés, fue el lateral derecho de la Naranja Mecánica subcampeona del Mundo en 1974 y 1978, y del Ajax triple campeón de la Copa de Europa a principios de los 70 (71-72-73), equipo en el que militó durante trece temporadas y con el que ganó siete ligas. Como era propio del fútbol total, Suurbier era un jugador con constante presencia en ataque cuando su equipo tenía el balón, y que se replegaba con facilidad si estaba en poder del contrario, amén de realizar cambios de posiciones con Neeskens. Fue escogido en el once ideal del Mundial de 1974 gracias a la gran actuación holandesa en el Torneo.
MANUEL AMORÓS (1962), francés de origen valenciano, fue el lateral diestro de la poderosa selección gala campeona de la Eurocopa en 1984 y semifinalista con excelente juego de los Mundiales de 1982 y 1986. En ese equipo brillaba el centro del campo, pero en su defensa dos jugadores estaban entre los mejores del momento, el poderoso central Trésor, y el rápido y habilidoso Amorós (1'72 mt), un jugador en sintonía con el estilo ofensivo y talentoso de esa selección, pero que también sabía ser muy sacrificado y eficaz en defensa. Su carrera la desarrolló en Francia, especialmente en el Mónaco y el Marsella, con el que ganó la Copa de Europa de 1993. Dos años antes había sido él quien falló la pena máxima decisiva en la tanda de penaltis de la final de la misma competición. Amorós, que fue elegido en el once ideal del Mundial del 86, no era un defensa duro, pero sí veloz y constante, amén de tener una buena técnica.
PHIL NEAL (1951) fue el lateral derecho del gran Liverpool de la segunda mitad de los años 70 y primera de los 80, equipo con el que ganó cuatro Copas de Europa (77, 78, 81 y 84), ocho ligas inglesas y una Uefa (1976). No era un dechado de técnica, pero sí un defensor completo, capaz de jugar en cualquier lugar de la zaga, pero que lo hizo especialmente en la banda derecha, donde se mostró como un hombre seguro, fiable y regular. Estuvo en el Mundial 82.
También ocho ligas, pero dos Copas de Europa (99 y 2009) y no cuatro, consiguió GARY NEVILLE (1975) en su larga carrera de 18 temporadas en el Manchester United, muchas de ellas al lado de su hermano Phil. Fue elegido cinco veces en el once ideal de la Premier y llegó a las 85 internacionalidades (incluidos los Mundiales de 1998 y 2006). Otro lateral que no ha sido una estrella, sino un hombre de equipo, trabajador y seguro en defensa.
Y otro par de Copas de Europa (1978 y 79), aunque sólo una liga, son las que se llevó VIV ANDERSON (1956) con el Nottingham Forest. Anderson, que fue el primer internacional negro con Inglaterra, era un lateral alto (1'84 mt), fuerte, rápido y con vocación ofensiva, que también jugó en el Manchester United (0:41-0:49 del vídeo).
MICHAEL REIZIGER (1973), holandés, ganó una Champions, la de 1995 con el Ajax, aunque el club con el que acabó jugando más temporadas fue en el Barça (1997-2004), donde le "quitó" el puesto de lateral derecho a Albert Ferrer por la clara preferencia de Van Gaal por los jugadores de su país. Aunque no fuese precisamente un ídolo de la afición, lo cierto es que el rendimiento global de este defensa de llamativa dentadura en el club azulgrana resultó más que bueno. Y es que Reiziger era muy rápido, fuerte, sacrificado, útil en la presión y con buen sentido de la anticipación frente a los delanteros rivales, lo que le convertía en un buen marcador. Con Holanda fue 72 veces internacional durante una década, jugando el Mundial de 1998, con buen  rendimiento, más tres Eurocopas.

ALBERT FERRER I LLOPIS (1970, Barcelona) había sido uno de los favoritos de Cruyff para el lateral derecho del Dream Team blaugrana, ganador de cuatro ligas seguidas y una Champions. Digo uno de los favoritos, porque el caprichoso y genial entrenador era dado a cambiar de alineación y también ponía a otro buen jugador como Goycoechea. El Chapi era chaparrete (1'70 mt), veloz y fuerte, duro e incansable en la marca y siempre dispuesto para ayudar a los compañeros, tanto en defensa como incluso en ataque, que para eso pertencía a un equipo con vocación ofensiva. Formó una muy equilibrada pareja de laterales bajitos con Sergi Barjuán, pero la llegada de Van Gaal y la contratación de Reiziger en 1997 supusieron su progresivo paso al banquillo, por eso decidió dejar el equipo y fichar por el Chelsea en 1998, donde jugó a un alto nivel durante año y medio, pero luego tuvo problemas físicos y de adaptación. Con España, formó parte de la selección olímpica que se llevó el oro en Barcelona'92 y estuvo en los Mundiales absolutos del 94 y 98. Un buen defensa.
Miguel Ángel, MÍCHEL SALGADO Fernández (1975, As Neves, Pontevedra) tenía tendencia a cometer manos y faltas tontas (muchas veces perdonadas), pero la verdad es que se desenvolvía estupendamente en la banda, porque tenía buerna técnica, sentido del pase y también le gustaba presionar y defender con tesón. Tras triunfar en el Celta de Vigo, fichó por el Madrid en 1999 y allí siguió hasta 2010, consiguiendo muchos trofeos, entre ellos dos Champions. Con España jugó el Mundial de 2006.





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