HANS-PETER BRIEGEL(1955) fue doble subcampeón Mundial en 1982 y 86 y campeón europeo en 1980. Futbolista tardío, había empezado siendo decatleta (de 1'88 mt), y ese dato explica en parte lo que fue la principal característica de su juego, un poderío físico como muy pocos han tenido. Cruyff ya decía a mediados de los 80 que el gran "daño colateral" de la Naranja Mecánica es que los holandeses se habían obsesionado en correr arriba y abajo y se habían olvidado de jugar, de tocar. Algo parecido sucedió con Breitner y la Bundesliga, de la que dijo que todos querían ser Briegel, pura potencia, entendida como fuerza, velocidad, y empuje, en detrimento del toque y la técnica. En su club, el Kaiserslautern, (1975-84), se convirtió en el perfecto todoterreno, una extraña estrella que defendía y atacaba sin descanso. Insistía e insistía, recuperaba balones, conducía la pelota por toda la banda, tapaba huecos, entraba a los delanteros contrarios e intentaba asistir a los propios. Anduvo escaso de éxitos de club, apenas dos finales de copa perdidas y una semifinal de la Uefa, pero su despliegue físico y su creciente desarrollo técnico le sirvió para ganarse un puesto en la excelente defensa germana campeona de la Eurocopa de 1980, junto a Kaltz, Karl-Heinz Forster, Stielike y, entonces sí, Schuster. Ya en 1982, cuando jugó el Mundial de España, era un lateral, carrilero y centrocampista conocido en toda Europa, pero en la final el contraataque italiano y la inspiración goleadora de Rossi no podían tener réplica en una Alemania con Rummenigge mermado físicamente y Littbarski marcado por el durísimo Gentile. En 1986, y esta vez con Berthold, Brehme y Jakobs, cayó en la final contra la Argentina de Maradona.
La Apisonadora pasó las últimas cuatro temporadas de su espléndida carrera (1984-88) en el Calcio, y la mejor de ellas fue la primera. Esa liga, el Hellas Verona, un club modesto, consiguió el título con dos estrellas extranjeras atípicas: el delantero danés Elkjaer, que también tenía un físico rocoso, y Briegel, que se convirtió en ídolo de la afición gracias a sus impresionantes cabalgadas por todo el campo y su despliegue constante de potencia. Tras dos temporadas en la ciudad de Romeo y Julieta, pasó a la Sampdoria, donde ganó la Copa de 1988 justo antes de retirarse.
Breitner, que había coincidido con el en la Copa del Mundo de España, no hablaba en vano: Briegel se convirtió en uno de los prototipos y símbolos del fútbol alemán de los 80.
ANDREAS BREHME (1960) Curiosamente, el otro gran lateral izquierdo de esta serie también fue jugador del Kaiserslautern durante una década (1981-86 y 93-98), y de hecho ambos coincidieron durante tres temporadas, pero los clubs en los que consiguió la fama internacional fueron el Bayern Munich (1986-88) y, sobre todo, el Inter de Milán (1988-92), junto a sus compatriotas Klinsman y Matthaus. Aunque aquí se haya citado antes a Briegel, la verdad es que Brehme fue mayor estrella mundial, especialmente por sus actuaciones en Italia'90, donde consiguió los dos goles más renombrados de su carrera, una impresionante rosca en los octavos de final frente a Holanda y el gol de penalty de la final contra Italia. Perfecto ambidiestro, era un jugador con pie natural derecho que jugada por la izquierda por su gran dominio con la otra pierna. Su potencia y precisión en el disparo le hicieron un especialista en faltas y penaltis, igualmente mostraba buen ritmo e inteligencia para subir y bajar por su carril, y su dominio del balón le permitía centrar con asiduidad.
El Scudetto y la Uefa ganadas con el Inter fueron escaso premio para lo que se esperaba de una plantilla hecha para dominar el fútbol europeo, pero que se encontró con la dura competencia del AC Milán de Sacchi. El trío teutón era para dar miedo, pero lo cierto es que los neriazzurri sólo funcionaron bien a rachas, porque Klinsmann no se adaptó bien al estilo de juego italiano y ya hemos dicho que habían muchos aspirantes al título, como el mencionado Milán, la eterna Juventus o el Nápoles de Maradona. Al acabar ese período tuvo su breve paso por la liga española, en el Zaragoza (92-93), antes de volver al Kaiserslautern, donde pasó el final de su carrera como gran ídolo local.
El lateral alemán del gran disparo redondearía la triple b, Breitner, Brehme y Briegel, pero escogí en sus momento colocar a Breitner entre los mediocentros debido a su capacidad creativa y su mando en el Bayern de su etapa madura, así que Brehme sería el germano más famoso en su posición.
FRANCESES
Bixente LIZARAZU (1969) fue el lateral izquierdo de la Francia campeona mundial en 1998 y 2000, bajito (1'69) y de complexión normal, posiblemente era el menos mediático de toda la defensa, compuesta por jugadores mucho más altos y fuertes, el lateral Thuram y los centrales Blanc y Desailly. Pero lo cierto es que se mostró como un jugador sacrificado, batallador, rápido, valiente y eficaz. Corría bien la banda, sabía chutar con potencia, pasaba con digna precisión y era un jabato en defensa. Consiguió completar una carrera excelente y casi cien internacionalidades sin necesidad de ser una estrella. Su trayectoria profesional se inició con ocho temporadas en el Girondins de Burdeos (88-96), el equipo de Zidane. Tras media temporada en Bilbao (aprovechando su condición vascofrancesa), el Bayern de Munich lo ficha a principios de 1997, y es allí donde alcanza sus grandes éxitos de club, cinco Bundesligas, cinco copas y la Champions de 2001. Liza se convierta en pieza importante de la defensa muniquesa cerca del veteranísimo Matthaus y en imprescindible de una Francia que vive el momento más dulce de su historia gracias más al equilibrio y seriedad del equipo que a la brillantez del genial Zidane; y precisamente Lizarazu es una de las claves de ese equilibrio.
ÉRIC ABIDAL (1979) ha sido el sucesor de Lizarazu en la selección francesa en cuanto a la posición, si bien sus características son muy distintas de las de Bixente. Abi es alto (1'86 mt) y fuerte, con un físico rocoso, que le permite jugar de forma igualmente eficaz como carrilero, aprovechando su velocidad y más que aceptable desplazamiento de balón, que de poderoso central, debido a su fuerza y potencia. Se hizo famoso en el Olympique de Lyon, adonde llegó en 2004 y con el que ganó tres ligas antes de pasar al Barcelona en 2007, club con el que ya se ha disparado su renombre mundial gracias a la colección de títulos de la fabulosa era Guardiola (13 de 16 posibles hasta ahora) en la defensa que comparte con Alves, Puyol, Piqué, Mascherano. Abi se ha destapado como uno de los mejores laterales zurdos de esta última década por su regularidad, su fuerza, capacidad de ir al corte, versatilidad y velocidad para recorrer todo el carril del campo. Un defensa de primerísimo nivel como se contempló en el Mundial de 2006 y menos en el 2010. Seguramente el mejor francés en su posición de siempre. Una estrella secundaria de un Barça inigualable.
HOLANDESES
ARIE HAAN (1948) fue autor de dos de los mejores goles del Mundial 78, un par de zapatazos tremendos desde fuera del área contra Alemania e Italia que allanaron el camino de Holanda a su segunda final consecutiva. A esas alturas formaba una de las mejores parejas europeas con su compatriota Rensenbrink en el Anderlecht belga ganador de dos Recopas (1976 y 78). Antes había saboreado la gloria de la triple corona europea absoluta con el Ajax de Cruyff y había formado parte de la Naranja Mecánica original, la del Mundial de 1974. Haan era un jugador muy dinámico, que alternaba las posiciones en el centro del campo y en la defensa, rápido, técnico y con un gran disparo. Un representante de la mejor escuela holandesa del fútbol total, de los hombres que atacaban y defendían con el mismo brío y buen gusto. Todavía tuvo un buen inicio de los 80 en el Standard de Lieja doble campeón belga y finalista de la recopa en 1982 contra el Barça.Y vaya golazos.
GIOVANNI VAN BRONCKHORST (1975) ha sido el lateral del tercer subcampeonato mundial holandés, el de 2010, justo para poner un broche de oro a su carrera, en la que también participó en otros dos Mundiales (1998 y 2006), más tres Eurocopas, superando las cien internacionalidades. Todo ello en una trayectoria con equipos muy variados, en los que fue asentándose poco a poco como uno de los valores seguros del fútbol orange. Todo ello gracias a su seriedad, su estilo sobrio, un buen disparo y juego completo, sin necesidad de destacar demasiado, pero sabiendo llegar bien tanto al área contraria como retrocediendo hacia la propia. Su trayectoria le llevó del Feyenoord holandés, al Rangers escocés, el Arsenal de Londres (con el que gana la premier 2001-02), un punto especial de éxito con el Barça de Rijkaard y Ronaldinho (2 ligas y la Champions de 2006) y vuelta al Feyenoord. Un trotamundos de éxito.
BRITÁNICOS
KENNY SANSOM (1958), que jugaba en el Arsenal, fue el lateral izquierdo escogido por Inglaterra para los Mundiales de 1982 y 1986 y las Eurocopas de 1980 y 1988 a pesar de que, en su tiempo, el defensa zurdo más exitoso era Alan Kennedy, del Liverpool, principal equipo de esa época. Y lo fue por su velocidad, sentido de la posición, entradas y capacidad defensiva, aunque no le sobraba el talento ofensivo, precisamente. No era una maravilla, pero sí un jugador fiable y de buen nivel, de ahí sus destacables 86 internacionalidades en unos años donde no se jugaban tantos partidos de selección como ahora.
En cambio quien sí participó activamente en grandes éxitos de club fue el antes mencionado ALAN KENNEDY (1954) porque fue el autor de goles decisivo en finales nacionales y europeas. El ejemplo más claro es la final de la Copa de Europa de 1981 contra el Real Madrid: él marcó la única diana del encuentro en un final emocionante y apasionante de un partido aburrido (como recordarán todos los que peinen canas en este país). En la final europea de 1984 no anotó durante el tiempo reglamentario, pero sí otorgó un nuevo título al Liverpool con el gol final en la tanda de penaltis, pero encima hizo lo mismo en varias copas nacionales. Un especialista casi único, ya que apenas marcó treinta veces en toda su carrera, iniciada en el Newcastle. A pesar de sus éxitos de equipo (ligas, copas de Europa...) Bobby Robson apenas lo convocó un par de veces para la selección porque Kennedy no era un dechado de calidad, sino uno de esos tipos duros y competitivos que tan bien funcionaron en Anfield Road a finales de los 70 y principios de los 80. Un animal de espíritu Red, "you'll never walk alone".
ASHLEY COLE (1980) ha sido el lateral izquierdo de Inglaterra durante los tres últimos Mundiales (2002, 2006 y 2010) y es un jugador de sobras conocido por haber sido pieza importante en las defensas del Arsenal (2000-20006) y el Chelsea (2006 hasta ahora) de este siglo, con los que ha ganado tres Premiers, seis copas y ha perdido dos grandes finales europeas (2006 y 2008). Sea a la izquierda de Gallas y Campbell, de Terry y Carvalho (o Ivanovic y Alex), el León Cole ha mostrado su velocidad, fuerza y galopadas por la banda durante más de una década; uno de los mejores de Europa sin llegar a gran estrella . Él, con 91, es quien ha batido el récord de internacionalidades inglesas en su posición de Kenny Sansom. Posiblemente es el mejor lateral izquierdo británico de los últimos 35 años.
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