miércoles, 1 de febrero de 2012

Pasión de los fuertes (III). Potencia con calidad.

Repaso a los mejores centrocampistas defensivos y todoterreno de Holanda: Rijkaard, Neeskens, Van Bommel y Davids. Más el danés Lerby.

FRANK RIJKAARD (1962) era la tercera estrella holandesa del Milán de Sacchi, y también jugador importante en la selección campeona de la Eurocopa de 1988. Al equipo rossonero llegó justo después del citado campeonato, y su impacto fue inmediato. Con sus compatriotas Van Basten y Gullit en ataque y los italianos Baresi y Maldini en defensa, Rijkaard ganó de forma inmediata dos Champions, 1989 y 1990, y él fue quien marcó el gol de la segunda final. El estilo de juego de ese equipo, brillante en ataque, inabordable en defensa y lleno de dinamismo y calidad, dejó huella. Una de las razones era lo enormemente completo del juego de Rijkaard, que fue apodado el Todocampista. Alto (1,89) y fuerte, pero también elegante e inteligente, lo mismo podía ocupar un  lugar apenas por delante de Baresi y Tassotti, que llevar el balón y situarse junto a Donadoni y Gullit al lado mismo del ataque y justo detrás de Van Basten o Massaro. Rijkaard tenía pase, visión y disparo a puerta, pero también posicionamiento defensivo y marcaje. Un pedazo de todoterreno.
A pesar de la gran fama y los éxitos (incluidas dos ligas) conseguidos en el Milán , donde estuvo cinco temporadas (1988-93), en realidad el club de su vida fue el Ajax, porque allí pasó nueve temporadas en dos etapas (1980-87 y 1993-95), culminándola al final de su carrera con la Copa de Europa de 1995 (con Van Gaal), amén de haber ganado la Recopa de 1987 (con Cruyff de entrenador) y cinco ligas. Rijkaard ocupó allí posiciones de central, líbero, mediocentro y volante,  pero siempre se distinguió por su dominio, elegancia, poderío y personalidad.
Con Holanda jugó los Mundiales de 1990 y 1994. El primero parecía el momento para el éxito absoluto, después de los logros continuos con Holanda y el Milán entre 1988 y 1990. Pero Van Basten arrastraba una lesión, no marcó ningún gol, y la orange no funcionó como equipo; realizó una pobre primera fase, y eso le llevó a enfrentarse en octavos de final a Alemania, que llegaba llena de fuerza e impulso. La frustración de Rijkaard le costó la expulsión en su altercado con Voeller, al que escupió dos veces. Un  par de meses después ya estaba de vuelta en el equipo de Sacchi, para reponerse y seguir obteniendo triunfos.
JOHAN NEESKENS (1951) fue santo y seña de la Naranja Mecánica, Cruyff aparte, durante la década de los 70. A pesar de su juventud, Neeskens tuvo un impacto inmediato en el Ajax, bien jugando de lateral derecho, bien como centrocampista, y se consolidó como titular y hombre importante en las tres Copas de Europa  (1971, 72 y 73). Sin Cruyff, el Ajax no pudo repetir los éxitos al año siguiente, pero Neeskens se preparaba para realizar un magnífico Mundial en Alemania, en el que marcó cinco goles, fue elegido en el once ideal del Campeonato y resultó clave para que Cruyff desarrollase su extraordinario fútbol rápido, genial y chispeante.Era un continuo cambio de posiciones, presionando al rival para recuperar la pelota y salir de inmediato al ataque, una y otra vez. Neeskens estaba en todas partes, lo mismo haciendo una entrada a ras de suelo a cualquier delantero, que apoyando a Van Hanegem en el centro del campo e, incluso, llegando a rematar los pases increíbles de Cruyff.. Fue Neesy quien marcó uno de los dos goles del partido frente a Brasil, que les otorgó el pase a la final, y también quien transformó el penalty (una de sus especialidades)al inicio de ese encuentro frente a Alemania (que acabó remontando). Cuantro años después, también fue uno de los habituales en la Holanda que se supo reponer a la ausencia de Cruyff para volver a llegar a una final mundialista en Argentina, otra vez perdida frente al anfitrión.
Entre ambas Copas del Mundo, Neeskens había vuelto a formar pareja con Cruyff, esta vez en el Barcelona, sin que le sonriesen demasiado los resultados de club, pero sí el reconocimiento de especialistas y aficionados a su brega constante, poderío físico arrollador, el derroche arriba y abajo pero no con pura fuerza bruta, sino sabiendo leer la jugada y llevar el balón. El perfecto peón del fútbol total supo siempre estar a la altura de lo que esperaban sus entrenadores, ser el hombre que no dejaba nunca con diez a su equipo, y encima un chutador poderoso y un llegador decidido.En el Barça estuvo hasta 1979 (tras ganar la Recopa) cuando se marchó al Cosmos de  Nueva York, el equipo de moda de la época, en el que pasó otras cinco temporadas, ganado dos ligas y siendo uno de los jugadores más fiables del Soccer.
MARK VAN BOMMEL (1977) también ha sido subcampeón del mundo con Holanda, pero en este caso la del 2010. Alto, fuerte y listo, ese Mundial fue la ratificación de las buenas temporadas que el veterano todoterreno llevaba en el Bayern Munich, equipo en el que había sucedido ni más ni menos que a Oliver 
Kahn como capitán, el primer extranjero que lo lograba en la historia del club. Van Danger hizo honor a ese apodo durante la final mundialista, con un constante juego duro, lleno de faltas, pequeñas y no tan pequeñas, para intentar cortar el ritmo de pases y creación de juego del centro del campo español, sin que le enseñasen tarjeta alguna. Una dureza pareja con su buen partido, en el que estuvo listo y siempre bien posicionado, mostrándose en todo el campeonato como uno de los medios defensivos que mejor impresión causó, (junto a Busquets). 
Van Bommel, se hizo famoso en el PSV Eindhoven, donde llegó con 22 años, en 1999. Allí ganó 4 ligas en 6 temporadas, con un papel no sólo de recuperador y para contener los ataques contrarios, sino también en labores más ofensivas, apoyando a los mediapuntas para crear peligro. Esa buena labor le sirvió para que Rijkaard se fijara en él y lo contrató para el Barça en 2005, porque consideraba que al centro del campo azulgrana le hacía falta un hombre alto (1'87) y potente. El equipo tiene unos magníficos resultados, ganando liga y Champions de 2006, y Van Bommel juega bastante, pero no es tan indiscutible e importante como a él le gustaría, porque delante suyo están Xavi y Deco. Así que, después de participar en el Mundial 2006, el Bayern de Munich le ficha y allí aumenta su papel e importancia, hasta el punto de convertirse en capitán del equipo en 2008 y formar una de las grandes parejas de la Bundesliga con el joven mediocentro Schwensteigger. Tras ganar dos ligas y ser pieza importante de la Holanda subcampeona del mundo en Sudáfrica 2010, Van Bommel vuelve a fichar por otro grande de Europa, el Milán, y allí sigue cosechando éxitos. No es ningún mago del balón, pero su posicionamiento y firmeza en el centro del campo, le han abierto un hueco entre los centrocampistas de nivel internacional, pese a ser ya muy veterano.
EDGAR DAVIDS (1973) es el más bajito (1.70 mt), pero a la vez el más fuerte y rocoso de los cuatro mediocentros defensivos holandeses que citamos en este capítulo. En su caso el apodo lo dice todo, porque desde joven se le ha llamado Pitbull, el perfecto perro de presa del centro del campo, duro, fuerte, generoso en el esfuerzo, implacable y, encima, muy rápido en el corte. Pero Davids daba algo más, porque no era un tronco, sino que tenía un nivel técnico más que aceptable en un jugador tan físico, que le permitía ayudar a los centrocampistas creativos y llegar cerca del área para el disparo. A los 19 años ya era un habitual de las alineaciones del Ajax, y Van Gaal empezó pronto a confiar en él para asegurar las espaldas de sus muchos atacantes: Seedorf, Overmars, Littmanen, Finidi, Ronald de Boer... y por eso era titular del equipo que se proclamó campeón de la Champions de 1995, amén de  tres veces seguidas campeón de liga (94-96) y, antes, campeón de la Uefa del 92. Era sólo cuestión de tiempo que lo fichase algún grande de las ligas con más dinero, y eso llegó en 1996 con el Milán (el equipo al que habían vencido en la final del año anterior), pero problemas físicos y de carácter le llevaron a jugar poco, por lo cual pasó pronto al otro gran equipo de su carrera, la Juventus, donde pasó seis temporadas y media (hasta enero de 2004).

Allí ganó tres ligas más y  se asentó en el equipo de Marcelo Lippi como un  todoterreno más que adecuado para el Calcio y, especialmente, para una Juventus que siempre se había caracterizado por tener jugadores fuertes y rocosos. De todos modos también tuvo problemas, debido a su carácter difícil e, incluso, a una suspensión temporal por presunto dopaje. En cualquier caso, una trayectoria muy digna y un final de contrato muy interesante, porque en su última temporada fue cedido en enero de 2004 al Barça de Rijkaard, y allí tuvo una excelente actuación. El Pitbull, muy conocido por sus inseparables y espectaculares gafas (por un problema ocular), fichó entonces por el tercer grande italiano, el Inter, pero allí tuvo problemas de lesiones y pronto pasó al Tottenham (2005), antes de volver, dos años después, al Ajax.

Con Holanda jugó el Mundial 98, en que Holanda tuvo una buena actuación dirigida por Hiddink, pero el mejor campeonato, en cuanto a rendimiento individual de Davids, fue la Eurocopa de 2000. Un tipo duro, pero habilidoso.

DANÉS
El zurdo danés SOREN LERBY (1958) fue un centrocampista muy exitoso en Holanda porque ganó 7 veces la Eredivisie entre el Ajax (5) y el PSV (2), amén de la Copa de Europa de 1988 con este segundo equipo. Entre ambos, también ganó sus dos Bundesligas con el Bayern Munich y jugó un añito en Francia. Sin duda, una buena cosecha para un jugador completo, talentoso y que siempre tuvo alma de líder tanto en sus clubs como en la selección, aunque en este segundo caso el capitán fuera el también mediocentro defensivo y líbero Morten Olsen, porque era nueve años mayor que él. Llegó al Ajax con sólo 17 años, en 1975, justo después de que Neeskens se marchase al Barcelona, y allí estuvo hasta los 25, en 1983. Eran tiempos en que muchos jugadores daneses pasaron por el Ajax, como Jesper Olsen o Frank Arnesen, al que sucedió en la capitanía en 1981 y con el que también formó pareja en el PSV . Lerby se manejaba bien mandando, pero no exactamente creando, porque era habilidoso, pero no exquisito, por eso rindió mejor como centrocampista defensivo o líbero. Una curiosidad: Si al Ajax llegó cuando se marchaba Neeskens, autor del penalty de Holanda en la final del Mundial 74, al Bayern lo hizo en 1983, después de marcharse Breitner, que marcó la pena máxima de Alemania en el mismo partido.
Lerby fue uno de los componentes de la "Dinamita danesa" la selección de su país que impresionó en la primera fase del Mundial 86, con su juego ofensivo, veloz y fantasioso, (con Laudrup, Elkjaer....), pero que cayó en octavos en el día más mágico de la carrera de Butragueño.


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