A Ubaldo Matildo "EL PATO" FILLOL (1950) (1'83 mt) le considero el mejor portero americano del último cuarto del siglo XX. Cuando llegó el principal momento de su carrera, el Mundial de 1978 celebrado en su país, llevaba ya varios años siendo una de las grandes estrellas del campeonato argentino, hasta el punto de ser elegido mejor jugador de su país en 1977, la primera vez que eso sucedía con un guardameta. Menotti tuvo muy claro quién debía ser su arquero: un hombre con personalidad, pero sin aspavientos, inteligente, con sentido de la colocación, gran fuerza de pìernas y los extraordinarios reflejos y velocidad de reacción necesarios en su posición. "El Hombre Biónico" lo tenía todo en cantidades industriales y no es de extañar que se convirtiese en uno de los pilares del título mundial, siendo elegido en el once ideal tras varias buenas actuaciones, especialmente en la final frente a Holanda y en el partido de la segunda fase contra Polonia, cuando le paró un penalty a Deyna (una de sus especialidades). Buena parte de la alegría de ese Mundial se convirtió en decepción durante España'82. Todo parecía favorable a la albiceleste, porque mantenía el bloque campeón y encima le había añadido a sus dos jóvenes estrellas, el goleador Ramón Díaz y, sobre todo, la sensación Maradona. Pero las cosas se empezaron a torcer desde el partido inaugural con Bélgica y acabaron mal con sus derrotas frente a Italia y Brasil, país que también había contribuido a la eliminación en el Mundial del 74, en el que Fillol era reserva de Carnevali.
El principal club de su carrera fue River Plate, en el que militó durante nueve temporadas y con quienes ganó siete títulos, cuatro campeonatos Metropolitanos y tres Nacionales. Además de los Millonarios jugó en otros conjuntos, como Racing Club de Avellaneda, Flamengo, Vélez Sarsfield (club de su retiro en 1990) e incluso tuvo un breve paso por el Atlético de Madrid cuando tenía 35 años. "El Monstruo Verde" (por el color de su famosa camiseta, que todavía hoy en día aprovecha para ganar dinerito) puede ser el mejor portero argentino de siempre y uno de loa más extraordinarios que haya tenido América. Estrellón.
JOSÉ LUIS CHILAVERT González (1965) (1'89 mt) era un portero odiado por todos sus rivales debido a sus declaraciones altisonantes, su posado chulesco y sus muchas bravatas, pero los aficionados de Vélez Sarsfield le adoraban porque sus paradas espectaculares, sus goles (como especialista en tiros libres y penaltis) y su liderazgo condujeron al equipo a una de las mejores etapas de su historia durante los 90, en los que ganó cuatro campeonatos nacionales, más la Libertadores de 1994 y otros muchos trofeos. Hombre extravagante, arriesgado en las salidas y malcarado, se mostró en cambio como un portero serio y seguro con Paraguay en el Mundial del 98, donde completó un magnífico trío defensivo con los centrales Ayala y Gamarra, muy fuerte por alto y dominante en el área. Ganó títulos en su país (liga con el Guaraní), en Uruguay (liga con el Peñarol), en Francia (copa con el Estrasburgo), y no gustó demasiado en la liga española con el Zaragoza, pero el país que contempló la mayor parte de su larguísima carrera fue Argentina, con San Lorenzo de Almagro y, sobre todo, en Vélez, donde todavía es uno de los ídolos de la afición. Marcó la imponente cifra de 62 goles en su trayectoria profesional, 8 de ellos en la selección, y fue, sobre todo, un líder en el terreno de juego y en el vestuario.
Si River Plate lució a su "pato" en la portería, sus grandes rivales no han querido ser menos y han tenido a Roberto Carlos "EL PATO" ABBONDANZIERI (1972) (1'86 mt), ganador de tres Libertadores (2000, 01 y 03) con Boca Juniors entrenados por el virrey Bianchi, amén de tres Torneos Apertura y dos Clausura. Tras ganar su último Clausura y disputar con Argentina el Mundial de 2006, fichó por el Getafe, con el que ganó el trofeo Zamora como portero menos goleado de la liga española 06-07. Su última Libertadores la consiguió en el Internacional de Porto Alegre en 2010. Hombre rápido y ágil, fue designado 8º mejor guardameta de la primera década de este siglo según las estadísticas de la IFFHS.
CARLOS Ángel ROA (1969) (1'91 mt) era un portero magnífico que lo tenía todo en el momento adecuado y tuvo la desgracia de dejarlo escapar por una mala decisión. Tras cerca de una década jugando en la liga argentina, con Racing de Avellaneda y Lanús, el entrenador Héctor Cúper se lo llevó al Mallorca en 1997. Allí tuvo una gran temporada de debut, que le llevó a ganar el trofeo Zamora de esa liga (y ser finalista de copa). Su buena campaña en España le valió la titularidad en la selección albiceleste durante el Mundial de 1998, en el que mantuvo su portería imbatida durante la primera fase y luego resultó decisivo en la tanda de penaltis de octavos de final al pararle uno al ingés Batty, aunque luego Argentina cayó en cuartos frente a una inspirada Holanda. La siguiente temporada del "Lechuga" (por ser vegetariano) en el Mallorca volvió a ser exitosa, al alcanzar el tercer puesto en la liga, pero con otra de las habituales derrotas de Héctor Cúper en una final, esta vez la de la Recopa de Europa del 99. Estaba en el mejor momento de su carrera, jugaba muy bien, con gran seguridad, inteligencia y fuerza bajo palos, sabiendo aprovechar perfectamente su altura y envergadura, ya se hablaba de él como uno de los mejores del mundo, pero, de repente, anunció su retirada para dedicarse a predicar a favor de la Iglesia Adventista del 7º Día (una secta milenarista) y para no tener que romper el descanso del sábado. Se arrepintió sólo nueve meses más tarde, pero esa ausencia le hizo perder la inspiración, y nunca volvió a jugar al mismo nivel, entre otras cosas por problemas de lesiones, aunque lo intentó en el Albacete. Una pena, porque era bueno de verdad.
Las trayectorias de NERY PUMPIDO (1957) (1'83 mt) y SERGIO GOYCOECHEA (1963) (1'85 mt) estuvieron muy relacionadas durante años, y parecía al principio que sólo de forma favorable al primero. Pumpido fue contratado en 1983 por River Plate para sustituir al veterano Fillol. El joven Goycoechea ya llevaba un año en el equipo bonaerense, pero sus técnicos preferían casi siempre al arquero más experimentado (había demostrado su nivel en Unión de Santa Fe y Vélez) y prestigioso (ya había sido conovocado como reserva en el Mundial de España), y con él ganaron la Libertadores del 86. En la selección Argentina, Nery fue el titular de la selección campeona del mundo comandada por Maradona, (Sergio no era convocado). Dos años después, 1988, curiosamente tanto el titular Pumpido como el reserva Goycoechea dejaban River para fichar por equipos extranjeros (uno al Betis y el otro por Millonarios de Bogotá). Nery seguía siendo el titular de la selección albiceleste, que ahora sí convocaba con asiduidad a Sergio Goycoechea y ambos llegaban así al Mundial del 90. En el segundo partido de la primera fase, Pumpido padecía una fuerte lesión de tibia y peroné y le sustituyó Goycoechea. Fue uno de los momentos claves de ese Mundial porque era un especialista en parar penaltis, y resultó decisivo tanto en las tandas de cuartos de final contra Yugoslavia, como en la de semifinales frente a Italia (aunque luego no pudiese para el de la final contra Alemania). Con Argentina Goycoechea, portero espectacular aunque menos seguro que Pumpido, también ganó las Copas América de 1991 y 1993, y fue reserva en el Mundial del 94. Dos porteros dignos, pero no brillantes.
El mejicano JORGE CAMPOS Navarrete (1966) (1'73 mt) era un portero bajito y llamativo tanto en la indumentaria como en su estilo de juego, lleno de paradas espectaculares, juego de pie (había empezado como delantero), y su marca de la casa, que era una especie de finta de engaño cuando los atacantes contrarios le encaraban en el uno contra uno. En cualquier caso.al "Brody" se le podía considerar cualquier cosa menos un guardameta sobrio, y bien que lo sabían sus entrenadores cuando le veían avanzar por el campo corriendo con la pelota controlada. Se hizo tremendamente popular en su país, con los Pumas, y en Estados Unidos a raíz de su participación en el Mundial de 1994. Fue 130 veces internacional con Méjico y también jugó las Copas del Mundo de 1998, como titular, y 2002, como reserva.
Para espectacular y llamativo, nadie como RENÉ "EL LOCO" HIGUITA (1966) (1'75 mt) el portero de la Colombia del toque entrenada por Maturana y encabezada por él mismo y por el centrocampista Valderrama, que se convirtió en uno de los equipos de moda a finales de los 80 y principios de los 90, con otros jugadores importantes como Asprilla, Freddy Rincón, el Tren Valencia o Leonel Álvarez. Era un caso especial de guardameta líbero, porque constantemente salía del área e intentaba jugar, y así fue como el camerunés Milla le robó un balón en los octavos de final del Munidial de Italia y eliminó a su selección. El Rey Escorpión fue llamado así por su famoso despeje en Wembley. Esa acción es el símbolo de su juego, mucho más ruido que nueces, pero entretenido. El principal título de su carrera fue la Libertadores de 1989, ganada con el Atlético Nacional de Medellín.
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