jueves, 12 de abril de 2012

Solo ante el peligro (VII). Españoles y uno más.

Casillas, Valdés, Zubizarreta, Buyo, Arconada y el camerunés Songo'o.

IKER CASILLAS Fernández (1981,Madrid) (1'85 mt) es el portero más conocido del fútbol internacional durante estos últimos años y, junto con Buffon, una de las dos principales estrellas mundiales del siglo XXI en su posición. Su característica principal son unos reflejos fantásticos, y el único punto mínimamente débil algunas salidas por alto y el nerviosismo derivado de su eterno carácter protestón. La suya es una trayectoria curiosamente marcada por las lesiones, pero no las propias, sino las ajenas. Cuando apenas era un muchacho de 18 años las lesiones del alemán Bodo Illgner le llevaron de forma sorprendente a la titularidad del Real Madrid, (temporada 99-00), algo insólito a tan temprana edad. Desde el primer día empezó a mostrar sus grandes virtudes de velocidad, agilidad, salto, valentía y esos reflejos ya comentados. Cuando la temporada 2001-02 su puesto parecía en entredicho por un bache de rendimiento, que le llevó al banquillo durante varios meses, César se lesionaba y ya nunca más se ha dudado de quién es el titular. Ese mismo año se produjo además el increíble incidente de Cañizares, al que se le cayó un bote de colonia con tan mala suerte que se cortaba el pie y quedaba descartado para el Mundial. Con sólo 21 años se convertía, de repente, en el guardameta de la selección, y así lleva diez años, lo cual le ha permitido batir las 126 internacionalidades de Zubizarreta (lo hizo en noviembre de 2011) y ser el futbolista español que más partidos ha jugado con la selección. Y lo que le queda.
Con la marcha de Raúl, San Iker se ha convertido en el símbolo del madridismo de la última década, amén de su capitán, y esa última condición la repite con España, lo cual hace que sea una de los rostros más visibles de los grandes éxitos de la Roja, campeona europea y mundial. Con todos estos precedentes, no es de extrañar que haya sido elegido en el once ideal internacional durante los últimos cuatro años, pese a que en la liga española sólo haya conseguido un Trofeo Zamora al menos goleado de la temporada. En cualquier caso este último dato anecdótico no resta méritos a sus extraordinarias cualidades, que le hacen casi imposible de superar cuando está inspirado, capaz de enfrentarse al mejor delantero en contraataque (ese balón que le saca a Robben durante la prórroga de la final del Mundial), de despejar los más increíbles remates a bocajarro o de lanzarse a por el balón como un felino. Uno de los más grandes de los últimos 30 años.

VÍCTOR VALDÉS Arribas (1981, l'Hospitalet) (1'83mt) ha ganado los tres últimos trofeos Zamora de la liga y se ha consolidado como uno de los mejores porteros del mundo, despejando todas las dudas que surgían cuando Rijkaard decidió entregarle de forma definitiva la titularidad del Barcelona en la temporada 2003-2004 (ya había jugado bastantes partidos en la anterior con Van Gaal); a sus jóvenes 22 años. Durante años se dudó de su seguridad como guardameta, porque cometía algunos errores importantes, pero, a medida que ha ido madurando, los errores cada vez son más esporádicos y, en cambio, se ha convertido en uno de los hombre más completos que se hayan visto en los veinte últimos años. Rápido y ágil como muy pocos, extraordinario en el uno contra uno, muy potente y atlético, tiene un plus en el que supera a casi todos sus rivales entre los mejores del mundo, su juego de pies, tan acorde con el estilo exquisito de Guardiola. En la selección española tiene vetada la titularidad debido a la presencia del capitán Casillas, pero Del Bosque tiene muy claro que Doble V es el mayor suplente de lujo que se pueda desear.


La Pantera de l'Hospitalet, camino de su quinto Zamora (ya ganó uno en 2005) ha ido agigantando su figura como el arquero moderno casi perfecto y, desde que está Guardiola, lo hace amasando títulos y participando en uno de los equipos que será más recordado por la historia del fútbol.


ANDONI ZUBIZARRETA Urreta (1961, Aretxabaleta, Guipúzcoa) (1'87mt) fue durante catorce años (1985-98) el portero de la selección española y, con cuatro, sigue siendo el que más Mundiales ha disputado, por ahora. También se le recuerda por ser el guardameta del Dream Team, claro está. Antes de su debut con la selección absoluta participó en las ligas ganadas por el Athletic de Bilbao de Clemente (temporadas 82/83 y 83/84), junto a sus compañeros Julio Salinas y Alexanco, los tres ficharían más adelante por el Barça. Zubizarreta se unió a los azulgrana justo tras disputar su primera Copa del Mundo, la de 1986, siempre titular, como continuaría siendo en los del 90, 94 y 98, tras el cual decidió retirarse del fútbol. El Barça de Cruyff fue un equipo con una buena cantidad de jugadores vascos y navarros, (Zubi, Salinas, Bakero,Txiki, Goyco...), que daban el toque de fiabilidad y experiencia a la pujante cantera (Guardiola, Amor, Ferrer, Sergi...), y luego todos ellos (más fichajes como Nadal y Eusebio) completaban a las estrellas extranjeras en calidad y fantasía (Laudrup y Romario), pegada y personalidad (Stoichkov) o fuerza y liderazgo (Koeman). Andoni era el perfecto ejemplo del guardameta clásico: sobrio y seguro, sin aspavientos, ni excentricidades, aprovechaba de fábula su altura para hacerse con los balones por alto y, sobre todo, leía magnifícamente el juego desde su posición para colocarse justo donde debía ir la pelota y no tener que hacer palomitas sin sentido. No era de los que están siempre chillando en el campo, pero sí sabía mandar a los defensas. Sus únicos defectos eran que, de vez en cuando, cometía errores casi inexplicables, y que no era, precisamente, un especialista en parar penaltis.

Tras la desastrosa final de la Champions de 1994, el capricho de Cruyff supuso el fin de su carrera en el Barcelona, pero no en el fútbol, porque el Valencia aprovechó el chollo para ficharlo por cuatro años. Y, por supuesto siguió siendo el titular de la selección española hasta, como he dicho antes, su retirada tras el Mundial del 98 en el que España quedó apeada en la fase inicial debido a su grave error contra Nigeria. Sea como fuere, un porterazo con todas las letras.

Francisco, PACO, BUYO Fernández (1958, Betanzos, A Coruña) (1'79 mt) fue la gran alternativa en la portería durante los 80 y 90, pero casi nunca tuvo continuidad en la selección, primero por la presencia de Arconada y, durante muchos años, por la de Zubizarreta, especialmente cuando el seleccionador era Clemente, que no gustaba del guardameta gallego. La internacionalidad le llegó cuando militaba en el Sevilla (1980-86), y la fama durante la década en la que fue el arquero titular del Real Madrid. Allí vivió la buena época de Hugo Sánchez y la Quinta del Buitre, y también la amarga de las dos ligas perdidas en Tenerife, con sorprendentes errores suyos incluidos. Pero con fallos o sin ellos, "El Gato de Betanzos" era un  jugador espectacular y eficaz al mismo tiempo, sensacional tanto por alto como a ras de hierba, rápido y ágil como ninguno. Uno de los símbolos del madridismo de las dos últimas décadas del siglo XX.
LUIS MIGUEL ARCONADA Echarri (1954, San Sebastián) (1'78 mt) fue un portero marcado por dos errores cometidos jugando con la selección española. El primero fue su despeje en el partido contra Irlanda del Norte, que dejó el balón a pies de Armstrong y supuso la derrota en ese partido de la primera fase del Mundial de España'82. De todos modos pasaban de ronda, pero como segundos, lo cual les llevó al grupo de Alemania e Inglaterra, y minó la moral del equipo. Aunque ese fue el error menor, el definitivo, que supuso el fin de su carrera internacional, lo tuvo durante la final de la Eurocopa del 84 frente al anfitrión, Francia. Platini lanzó una falta por bajo y sin mucha potencia, Arconada adivina bien la trayectoria y se coloca perfectamente para una parada fácil, pero el balón se le escapa tontamente de las manos entre sus piernas y llega el 1 a 0. Estros errores crearon un conocido personaje del humorista Forges, Arcomanta. Mas antes de esos fallos estaba considerado como uno de los mejores guardametas del mundo, tres veces seguidas Trofeo Zamora y bicampeón de liga con la Real Sociedad junto a hombres como Zamora, Strústegui y López Ufarte. De hecho era un arquero muy seguro y talentoso, excelente en todas las facetas: frente a disparos lejanos, a bocajarro, enfrentado a  delanteros al contraataque, dominando su área en los centros y dirigiendo y colocando a sus defensas. Pero su error en esa fatídica final y los éxitos de Zubi le apartaron de la titularidad en la selección. El equipo de su vida fue la Real Sociedad, en la que jugó desde 1974 hasta 1989.





JACQUES SONGO'O (1964) (1'89 mt), camerunés, llegó a una excelente edad al Deportivo de la Coruña, con 28 años, y allí jugó cinco temporadas excelentes entre 1996 y 2001, y fue una de las claves para conseguir la histórica liga de la temporada 1999-2000. Desde el primer momento estaba destinado a triunfar, porque ya se llevó el Trofeo Zamora en la temporada 1996-97. Tenía un físico imponente, con una musculatura y agilidad propias de la raza negra, pero con mucha más calidad y seguridad que la del resto de los porteros africanos, porque posiblemente es el mejor guardameta que haya tenido ese continente. Potente, inabordable por alto con su salto y envergadura, inteligente y con una inmensa capacidad para volar a por pelotas imposibles, fue el complemento perfecto a una defensa que contaba con buenos jugadores como Naybet, Donato y Manuel Pablo., y uno de los mejores arqueros que tuvo el fútbol español en los años 90.

lunes, 9 de abril de 2012

Solo ante el peligro (VI). Menudo Pato.

El portero principal de este capítulo es el argentino Fillol y el secundario el paraguayo Chilavert. Igualmente me referiré a los argentinos Abbondanzieri, Roa, Pumpido y Goycoechea, el mejicano Campos  y el colombiano Higuita.

A Ubaldo Matildo "EL PATO" FILLOL (1950) (1'83 mt)  le considero el mejor portero americano del último cuarto del siglo XX. Cuando llegó el principal momento de su carrera, el Mundial de 1978 celebrado en su país, llevaba ya varios años siendo una de las grandes estrellas del campeonato argentino, hasta el punto de ser elegido mejor jugador de su país en 1977, la primera vez que eso sucedía con un  guardameta. Menotti tuvo muy claro quién debía ser su arquero: un hombre con personalidad, pero sin aspavientos, inteligente, con sentido de la colocación, gran fuerza de pìernas y los extraordinarios reflejos y velocidad de reacción necesarios en su posición. "El Hombre Biónico" lo tenía todo en cantidades industriales y no es de extañar que se convirtiese en uno de los pilares del título mundial, siendo elegido en el once ideal tras varias buenas actuaciones, especialmente en la final frente a Holanda y en el partido de la segunda fase contra Polonia, cuando le paró un penalty a Deyna (una de sus especialidades). Buena parte de la alegría de ese Mundial se convirtió en decepción durante España'82. Todo parecía favorable a la albiceleste, porque mantenía el bloque campeón y encima le había añadido a sus dos jóvenes estrellas, el goleador Ramón Díaz y, sobre todo, la sensación Maradona. Pero las cosas se empezaron a torcer desde el partido inaugural con Bélgica y acabaron mal con sus derrotas frente a Italia y Brasil, país que también había contribuido a la eliminación en el Mundial del 74, en el que Fillol era reserva de Carnevali.
El principal club de su carrera fue River Plate, en el que militó durante nueve temporadas y con quienes ganó siete títulos, cuatro campeonatos Metropolitanos y tres Nacionales. Además de los Millonarios jugó en otros conjuntos, como Racing Club de Avellaneda, Flamengo, Vélez Sarsfield (club de su retiro en 1990) e incluso tuvo un breve paso por el Atlético de Madrid cuando tenía 35 años. "El Monstruo Verde" (por el color de su famosa camiseta, que todavía hoy en día aprovecha para ganar dinerito) puede ser el mejor portero argentino de siempre y uno de loa más extraordinarios que haya tenido América. Estrellón.

JOSÉ LUIS CHILAVERT González (1965) (1'89 mt) era un portero odiado por todos sus rivales debido a sus declaraciones altisonantes, su posado chulesco y sus muchas bravatas, pero los aficionados de Vélez Sarsfield le adoraban porque sus paradas espectaculares, sus goles (como especialista en tiros libres y penaltis) y su liderazgo condujeron al equipo a una de las mejores etapas de su historia durante los 90, en los que ganó cuatro campeonatos nacionales, más la Libertadores de 1994 y otros muchos trofeos. Hombre extravagante, arriesgado en las salidas y malcarado, se mostró en cambio como un portero serio y seguro con Paraguay en el Mundial del 98, donde completó un magnífico trío defensivo con los centrales Ayala y Gamarra, muy fuerte por alto y dominante en el área. Ganó títulos en su país (liga con el Guaraní), en Uruguay (liga con el Peñarol), en Francia (copa con el Estrasburgo), y no gustó demasiado en la liga española con el Zaragoza, pero el país que contempló la mayor parte de su larguísima carrera fue Argentina, con San Lorenzo de Almagro y, sobre todo, en Vélez, donde todavía es uno de los ídolos de la afición. Marcó la imponente cifra de 62 goles en su trayectoria profesional, 8 de ellos en la selección, y fue, sobre todo, un líder en el terreno de juego y en el vestuario.

Si River Plate lució a su "pato" en la portería, sus grandes rivales no han querido ser menos y han tenido a Roberto Carlos "EL PATO" ABBONDANZIERI (1972) (1'86 mt), ganador de tres Libertadores (2000, 01 y 03) con Boca Juniors entrenados por el virrey Bianchi, amén de tres Torneos Apertura y dos Clausura. Tras ganar su último Clausura y disputar con Argentina el Mundial de 2006, fichó por el Getafe, con el que ganó el trofeo Zamora como portero menos goleado de la liga española 06-07. Su última Libertadores la consiguió en el Internacional de Porto Alegre en 2010. Hombre rápido y ágil, fue designado 8º mejor guardameta de la primera década de este siglo según las estadísticas de la IFFHS.

CARLOS Ángel ROA (1969) (1'91 mt) era un portero magnífico que lo tenía todo en el momento adecuado y tuvo la desgracia de dejarlo escapar por una mala decisión. Tras cerca de una década jugando en la liga argentina, con Racing de Avellaneda y Lanús, el entrenador Héctor Cúper se lo llevó al Mallorca en 1997. Allí tuvo una gran temporada de debut, que le llevó a ganar el trofeo Zamora de esa liga (y ser finalista de copa). Su buena campaña en España le valió la titularidad en la selección albiceleste durante el Mundial de 1998, en el que mantuvo su portería imbatida durante la primera fase y luego resultó decisivo en la tanda de penaltis de octavos de final al pararle uno al ingés Batty, aunque luego Argentina cayó en cuartos frente a una inspirada Holanda. La siguiente temporada del "Lechuga" (por ser vegetariano) en el Mallorca volvió a ser exitosa, al alcanzar el tercer puesto en la liga, pero con otra de las habituales derrotas de Héctor Cúper en una final, esta vez la de la Recopa de Europa del 99. Estaba en el mejor momento de su carrera, jugaba muy bien, con gran seguridad, inteligencia y fuerza bajo palos, sabiendo aprovechar perfectamente su altura y envergadura, ya se hablaba de él como uno de los mejores del mundo, pero, de repente, anunció su retirada para dedicarse a predicar a favor de la Iglesia Adventista del 7º Día (una secta milenarista) y para no tener que romper el descanso del sábado. Se arrepintió sólo nueve meses más tarde, pero esa ausencia le hizo perder la inspiración, y nunca volvió a jugar al mismo nivel, entre otras cosas por problemas de lesiones, aunque lo intentó en el Albacete. Una pena, porque era bueno de verdad.

Las trayectorias de NERY PUMPIDO (1957) (1'83 mt) y SERGIO GOYCOECHEA (1963) (1'85 mt) estuvieron muy relacionadas durante años, y parecía al principio que sólo de forma favorable al primero. Pumpido fue contratado en 1983 por River Plate para sustituir al veterano Fillol. El joven Goycoechea ya llevaba un año en el equipo bonaerense, pero sus técnicos preferían casi siempre al arquero más experimentado (había demostrado su nivel en Unión de Santa Fe y Vélez) y prestigioso (ya había sido conovocado como reserva en el Mundial de España), y con él ganaron la Libertadores del 86. En la selección Argentina, Nery fue el titular de la selección campeona del mundo comandada por Maradona, (Sergio no era convocado). Dos años después, 1988, curiosamente tanto el titular Pumpido como el reserva Goycoechea dejaban River para fichar por equipos extranjeros (uno al Betis y el otro por Millonarios de Bogotá). Nery seguía siendo el titular de la selección albiceleste, que ahora sí convocaba con asiduidad a Sergio Goycoechea y ambos llegaban así al Mundial del 90. En el segundo partido de la primera fase, Pumpido padecía una fuerte lesión de tibia y peroné  y le sustituyó Goycoechea. Fue uno de los momentos claves de ese Mundial porque era un especialista en parar penaltis, y resultó decisivo tanto en las tandas de cuartos de final contra Yugoslavia, como en la de semifinales frente a Italia (aunque luego no pudiese para el de la final contra Alemania). Con Argentina Goycoechea, portero espectacular aunque menos seguro que Pumpido, también ganó las Copas América de 1991 y 1993, y fue reserva en el Mundial del 94. Dos porteros dignos, pero no brillantes.

El mejicano JORGE CAMPOS Navarrete (1966) (1'73 mt) era un portero bajito y llamativo tanto en la indumentaria como en su estilo de juego, lleno de paradas espectaculares, juego de pie (había empezado como delantero), y su marca de la casa, que era una especie de finta de engaño cuando los atacantes contrarios le encaraban en el uno contra uno. En cualquier caso.al "Brody" se le podía considerar cualquier cosa menos un guardameta sobrio, y bien que lo sabían sus entrenadores cuando le veían avanzar por el campo corriendo con la pelota controlada. Se hizo tremendamente popular en su país, con los Pumas, y en Estados Unidos a raíz de su participación en el Mundial de 1994. Fue 130 veces internacional con Méjico y también jugó las Copas del Mundo de 1998, como titular, y 2002, como reserva.

Para espectacular y llamativo, nadie como RENÉ "EL LOCO" HIGUITA (1966) (1'75 mt) el portero de la Colombia del toque entrenada por Maturana y encabezada por él mismo y por el centrocampista Valderrama, que se convirtió en uno de los equipos de moda a finales de los 80 y principios de los 90, con otros jugadores importantes como Asprilla, Freddy Rincón, el Tren Valencia o Leonel Álvarez. Era un caso especial de guardameta líbero, porque constantemente salía del área e intentaba jugar, y así fue como el camerunés Milla le robó un balón en los octavos de final del Munidial de Italia y eliminó a su selección. El Rey Escorpión fue llamado así por su famoso despeje en Wembley. Esa acción es el símbolo de su juego, mucho más ruido que nueces, pero entretenido. El principal título de su carrera fue la Libertadores de 1989, ganada con  el Atlético Nacional de Medellín.






Solo ante el peligro (V). El Chiquito y Brasil

Capítulo sobre el uruguayo Mazurkiewicz y los brasileños Julio César, Dida, Leao, Taffarel, Marcos y Rogerio Ceni.

LADISLAO MAZURKIEWICZ (1945) (1'79 mt) es el portero al que Pelé le realizó su famoso amago en las semifinales del Mundial del 70. Pero también es uno de los guardametas más dominantes que ha tenido América, al menos hasta que las lesiones empezaron a hacer mella en su físico, cosa que sucedió especialmente tras el Mundial de 1974, justo cuando lo había fichado el Granada para la liga española. Hasta entonces "El Chiquito" había sido una de las sensaciones de la liga uruguaya y brasileña de la segunda mitad de los años sesenta y principios de los 70. Con Peñarol ganó tres campeonatos charrúas (67, 68 y 81), más la Libertadores de 1966. Y con el Atlético Minero se llevó el Brasileirao de 1971, siendo considerado el mejor arquero de esos años en todo el continente. "El Polaco" demostraba ya con veinte años las virtudes que coronaron toda su carrera: rápidos reflejos, gran visión de las jugadas, seguridad bajo el marco y extraordinario oportunismo para las salidas y despejes.
"El Legendario" ganó la Copa Sudamericana con Uruguay en 1967 y participó en los Mundiales de Méjico y Argentina. En la liga española, en cambio, sólo pudo jugar un par de partidos en dos temporadas debido a problemas físicos, aunque luego de vuelta a América sí pudo disputar bastantes más encuentros con el Cobreloa chileno, el América de Cali y acabar su carrera de vuelta exitosa con los aurinegros de Montevideo. Además del dribbling mágico de Pelé, la segunda imagen más conocida de Mazurkiewicz fue cuando recibió los guantes de Yashin en el partido de despedida de la Araña Negra, con lo que simbolizaba que veía en él su sucesor entre los mejores porteros del mundo.

El portero con  el que el Inter de Milán ganó las cuatro últimas ligas italianas de la década pasada (2007-10), más una Champions, proviene de un país con bastante mejores delanteros que guardametas, pero la verdad es que JULIO CÉSAR Soares (1979) (1'79 mt) ha estado a gran nivel en el Calcio, y encima mostrándose seguro, sobrio y serio, algo no demasiado habitual en los arqueros americanos. En estas dos últimas temporadas, en cambio, le ha pasado lo mismo que al resto del equipo, ha empezado su decadencia. Sea como fuere lo cierto es que en sus buenos momentos ha sido un ejemplo de eficacia y tranquilidad, colocación, inteligencia, reflejos y magnífico salto. Con Brasil fue titular en el pasado Mundial 2010 y reserva en el de 2006.

Nelson de Jesús Silva, DIDA, (1973) (1'96 mt) ha sido otro portero brasileño triunfando plenamente en un grande italiano, el Milán, donde militó desde 2002 hasta 2010 y con quienes ganó las Champions de 2003 y 2007, siendo considerado el mejor guardameta del mundo en la votación de 2005. Antes de llegar a Italia, el gigante bahiano ya tenía un palmarés importante en su país, al haber sido elegido cuatro veces como mejor arquero del Brasileirao, ganado la liga con el Corinthians y la Libertadores con el Cruzeiro. Era algo menos seguro que Julio César, pero lo compensaba gracias a las paradas espectaculares que le permitía su imponente físico y sus cualidades atléticas para un hombre de su tamaño.Con su selección ya fue campeón mundial sub'21, y luego con la absoluta ganador de la Copa América; en sus 91 internacionalidades se incluyen tres Mundiales, los de 1998 y 2002 como reserva y el de 2006 de titular.

ÉMERSON LEAO (1949) tuvo una larguísima carrera internacional de 17 años, desde que fue seleccionado por primera vez en 1969 hasta su participación como reserva en el  Mundial del 86. Sin ser ninguna estrella, se caracterizó por una buena regularidad que le permitió estar en el banquillo del Brasil campeón del mundo de 1970 y ser titular en los Torneos de 1974 y 1978. Toda su carrera se desarrolló en su país, donde consiguió cuatro campeonatos, tres de ellos en el principal club de su trayectoria, el Palmeiras. Hay quienes le consideran el segundo mejor guardameta brasileño de la segunda mitad del siglo XX.

CLAUDIO Mergen TAFFAREL (1966) (1'83 mt) fue el mejor portero brasileño de los noventa, década en la que fue seleccionado para tres Mundiales, como reserva en el de 1990, y de titular en la canarinha campeona de 1994 y finalista del 98. Llegó al centenar de internacionalidades (101) y a su palmarés añadió dos Copas América. Tuvo una larga trayectoria en Europa, especialmente con el Parma italiano y el Galatasaray turco, con quienes se llevó una Recopa y una Uefa (en su país jugó con el Internacional de Porto Alegre y el Atlético Mineiro). Este arquero de entradas prominentes no era una maravilla, pero sí un digno componente de la seleçao que supo reconquistar la "dignidad" brasileña después de más de veinte años sin título mundial.
MARCOS  Silveira (1973) (1'93 mt), fue el escogido para ser titular en el Mundial de 2002 por delante de Dida, con quien iguala el número de internacionalidades, 101. Pero, a diferencia del arquero del Milán, "Sao Marcos" nunca jugó en Europa, sino que pasó toda su carrera profesional en el Palmeiras, equipo en el que ganó dos ligas y la Libertadores de 1999, año en el que también fue campeón de la Copa América con la canarinha. En una selección llena de estrellas ofensivas: Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho, y las incorporaciones al ataque de Cafú y Roberto Carlos, Marcos destacó muy poquito, pero mostró sangre fría y precisión bajo palos en los momentos clave del primer tiempo de la final frente a una inquieta Alemania. En cambio en el Palmeiras se permitía frivolidades sólo pensables en el fútbol de América, con acciones espectaculares y arriesgadas, que arrancaban los aplausos de los más forofos, pero ponían al borde del soponcio a sus entrenadores. Una marca de la casa fue su facilidad para parar penaltis.

ROGÉRIO CENI (1973) (1'88 mt) fue el tercer portero del Brasil de 2002, pero más que su poco relevante carrera internacional (siempre ha sido reserva con  la selección), lo que llama la atención de este curioso arquero es que se trata del mayor goleador en su posición de la historia, gracias a su tremenda facilidad para los lanzamientos de falta y de penalty. Normalmente estas acciones se asocian al paraguayo Chilavert, pero Rogerio le supera de lejos al haber alcanzado los 100 goles, una cifra increíble. Igualmente, hay que decir que, aunque en la canarinha no ha sido un habitual, en la liga de su país es uno de los jugadores más laureados tanto en equipo como de forma individual. Con el Sao Paulo ha ganado dos Copas Libertadores, tres Brasileiraos y ha sido elegido seis veces como el mejor guardameta del campeonato.

domingo, 8 de abril de 2012

Solo ante el peligro (IV). Sin desperdicio.

Este capítulo no tiene actores secundarios, todos son excelentes porteros. El polaco Tomaszewski, el ruso Dasaev, los belgas Preud'homme y Pfaff y el sueco Hellström.

La Polonia máxima goleadora del Mundial del 74, por encima de la misma Naranja Mecánica, conseguía 16 tantos gracias a los remates de Lato y Szarmach y de los pases de Deyna y Gadocha, pero eso fue posible gracias a la extraordinaria actuación durante el último partido de clasificación de su portero JAN TOMASZEWSKI (1948) (1'93 mt), que aseguró el empate ante una Inglaterra desatada en ataque. Pero el gigante de Wroclaw no se conformó con una gran clasificación previa al Mundial, sino que fue escogido mejor arquero de la Copa del  Mundo por delante del mismísimo Sepp Maier. Tras una primera fase en la que derrotaron a dos selecciones de gran tradición, como Argentina e Italia, en la segunda también vencieron a Yugoslavia y Suecia, con un penalty detenido por Tomaszewski. En el partido decisivo, frente a Alemania, volvió a detener otra pena máxima, lanzada por Hoeness, pero lo que no pudo evitar era el obligado gol de Gerd Müller, siempre Der Bomber, en el minuto 76. Polonia era apeada de la final, aunque supo reponerse para llevarse el tercer puesto frente a Brasil.
"Tomek" también disputó el Mundial del 78, en el que Polonia fue eliminada durante la segunda fase por las derrotas frente a Brasil y Argentina y una curiosidad es que hacia el final de su carrera, en la temporada 1981-82 disputó unos cuantos partidos de la liga española, con el Hércules, pero durante la mayor parte del año tuvo problemas físicos. Tenía un  extraordinario sentido de la colocación, era fuerte, oportuno y talentoso, uno de los mejores porteros de los años 70, que fue una década absolutamente privilegiada en esa posición.

RINAT DASAEV, como se escribía en los 80, o Dasáyev como se hace ahora, (1957) (1'89 mt) fue una de las sensaciones del Mundial de España, en el que hubiese optado a ser elegido en el once ideal si no llega a ser por la presencia del gran Zoff y porque Polonia dejó a la Unión Soviética sin semifinales. Para desgracia suya fue el actor secundario de la segunda acción más famosa de la historia de las Eurocopas, el golazo de volea de Van Basten en la final de 1988. Ese año ficharía por el último club de su carrera, el Sevilla, donde "Rafaé" jugó hasta 1991, antes su principal club había sido el Spartak de Moscú, con el que ganó cinco ligas soviéticas y fue seis veces elegido mejor guardameta. Rápido, ágil, fantástico en el juego aéreo y muy espectacular gracias a sus extraordinarios reflejos y su gran capacidad de salto, fue una de los mejores porteros de la década, y participó en los Mundiales del 82, 86 y 90. Uno de los favoritos de los aficionados.

MICHEL PREUD'HOMME (1959) (1'83 mt) fue elegido en el once ideal del Mundial 94 pese a que Bélgica había sido eliminada en octavos de final, lo cual da una idea del magnífico nivel mostrado no sólo en ese torneo sino a lo largo de toda su carrera. Nunca formó parte de un equipo llamativo en Europa, porque su juventud la pasó en el Standard de Lieja (1977-86), donde ganó dos ligas belgas, su madurez en el Malinas (1986-94), equipo con el que consiguió su único trofeo continental, la Recopa de 1988, más cinco galardones de mejor guardameta belga, y el final de su trayectoria (1994-99) en un Benfica que vivía malos momentos. Pero fue un arquero sobradamente conocido internacionalmente a finales de los 80 y los primeros 90 porque era extraordinario, con todas las virtudes, mezcla perfecta de seguridad clásica y espectacularidad moderna. Pfaff había causado admiración en los 80, pero es que Preud'homme, que también representó a su país en el Mundial de 1990, era aún  mejor; hasta el punto que en una votación llegó a ser considerado el noveno mejor portero del siglo XX. Sin palabras.
Como he dicho antes, el antecesor de Preud'homme en la portería belga fue JEAN-MARIE PFAFF (1953) (1'80 mt), que vivió la mejor época de la selección de su país, subcampeona de la Eurocopa de 1980 y semifinalista del Mundial 86, (eliminados por dos goles de Maradona), y con excelentes compañeros de equipo como Gerets, Ceulemans o Vandenbergh. En su caso sí formó parte de un equipo poderoso, porque después de disputar el Mundial de España dejó el Beveren para fichar por el Bayern Munich, donde ganó tres Bundesligas y seguir siendo considerado uno de los mejores arqueros europeos. Gracias a su calidad, magníficos reflejos y su carácter afable, se convirtió en uno de los favoritos de la afición bávara, que lo consideró el primer digno sucesor de Maier.
El último protagonista de este capítulo es muy poco conocido en España, contra la que se enfrentó en la fase de grupos del Mundial 78 (ambas selecciones quedaron eliminadas), pero se trata de uno de los grandes porteros de los 70, el sueco RONNIE HELLSTRÖM (1949) (1'92 mt). Fue el único guardameta al que la Naranja Mecánica de Cruyff, capaz de aplastar a Argentina y Brasil, no le pudo marcar ningún gol en la Copa del Mundo de 1974, empataron a cero en la fase de grupos y ambas selecciones pasaron a la segunda ronda. Empezó a destacar desde muy joven, y él fue el principal causante de que Suecia se clasificase para el Mundial de 1970, al aguantar todos los ataques de los delanteros franceses. Militó en el Hammarby sueco hasta 1974, pero su actuación en la Copa del Mundo de Alemania no pasó desapercibida para los anfitriones, y el Kaiserlautern lo fichó para jugar allí el resto de su carrera (hasta 1984) y ser considerado uno de los mejores arqueros que ha tenido la Bundesliga. Su figura era muy conocida gracias a su poderosa planta y su prominente bigote.


sábado, 7 de abril de 2012

Solo ante el peligro (III). Altos y buenos.

Cinco porteros que han actuado en la liga inglesa. Los principales son el danés Schmeichel y el holandés Van der Sar. Secundarios: el inglés Shilton, el norirlandés Jennings y el francés Barthez

PETER SCHMEICHEL (1963) (1'93 mt) fue un  arquero de éxito y, tal vez, la principal estrella bajo palos de los años noventa, la década en la que jugó con el Manchester United. Hasta 1991 era relativamente desconocido porque jugaba en el principal club de su país, el Brondby. Su buena actuación en la Uefa de ese año, donde el equipo llegó hasta semifinales y él estuvo espléndido en un  par de eliminatorias, llamó la atención de los red devils, que decidieron ficharle, y allí estuvo hasta 1999, la temporada en que ganaba la Champions (con un final épico contra el Bayern Munich), su quinta liga inglesa y la tercera copa. Su tremendo rendimiento en esas ocho temporadas le llevaron a ser elegido mejor portero de la década en la Premier y uno de los santos y seña de los primeros años del United de Ferguson, junto a jugadores mucho menos tranquilos que el Gran Danés, como el francés Cantona y el irlandés Roy Keane. Alto y fuerte, era un guardameta que aprovechaba sus condiciones físicas para imponerse en su área, especialmente por alto, y añadía muy buenos reflejos para su tamaño.
A pesar de la gran fama que le supuso jugar en el United, el momento máximo de gloria de su carrera lo vivió con su selección, Dinamarca, al proclamarse campeón de la Eurocopa de 1992. Los daneses, sin su estrella Michael Laudrup, enfrentado en ese momento a su federación, no se habían clasificado para el Torneo en la fase de grupos, pero la descalificación de Yugoslavia debida al inicio de la guerra en los Balcanes, les supuso una invitación especial. Con bastante fortuna llegaron a la final y acabaron imponiéndose a Alemania, consiguiendo así el principal éxito de su historia, a pesar de no contar con el mejor jugador y de haber pasado el tiempo de sus grandes estrellas de los ochenta. En ese campeonato las figuras nórdicas fueron Brian Laudrup (el hermano pequeño de Michael) y, por supuesto, Schmeichel, que sería internacional en 126 ocasiones, aunque sólo pudo disputar el Mundial de 1998, porque Dinamarca no se clasificó ni para el del 90, ni para el del 94. Sí participo en cuatro Eurocopas, 1988, 92, 96 y 2000.
En cuanto a su palmarés de club, amén de los numerosos títulos del Manchester United, también ganó tres ligas danesas con el Brondby y una portuguesa con el Sporting de Lisboa. Al final de su carrera, cercano a los cuarenta, regresó para jugar en la Premier, (Aston Villa y Manchester City), porque seguía siendo un o de los futbolistas más respetados y admirados. Un estrellón.

EDWIN VAN DER SAR (1970) (1'97 mt) era el portero del Ajax que ganó la Champions de 1995 y fue también titular del Manchester United que perdió la final de la Champions de 2011, frente al Barça, camino de los 41 años. Eso da una buena idea de lo fantástica que ha sido el conjunto de su carrera, finalizada justo en ese partido. Llamado El Flaco, como Cruyff, por su físico extremadamente alto y delgado, era inabordable por alto, listo y rápido, capaz de jugar el balón con los pies y un felino en el área que ha mantenido una forma extraordinaria durante dos décadas de fútbol, porque para él no ha habido decadencia, y ha estado entre los mejores guardametas del mundo durante una quincena larga de años, como lo demuestran las imágenes de su última temporada, en la que fue escogido por tercera vez como mejor arquero de la Premier. 
El Holandés Volador (apodo inevitable) fue 130 veces internacional con su país, aunque sólo jugó como  titular en un Mundial, el de 2006, en cambio sí actuó mucho más en Eurocopas, cuatro (la última la de 2008, ganada por España). En su trayectoria de club ganó ocho ligas, las cuatro primeras (y una Champions) durante sus años en el Ajax, donde jugó hasta 1999, y las cuatro últimas en las temporadas finales de su carrera en el Manchester United, equipo por el que fichó camino de los 35 años, en 2005, y con el que consiguió también una Champions, la de 2008, y perder dos finales con el Barça, las de 2009 y la citada de 2001. El dato normal es que un portero de su categoría y gama pasase por la Juventus, donde jugó dos temporadas, pero lo curiosos es que antes de fichar por el Manchester estuviese cuatro años en un club menor, como el Fulham. En cualquier paso, por donde pasó dejó huella con sus paradas.
PETER SHILTON (1949) (1'85 mt) es el portero que recibió dos de los goles más famosos de la historia de los Mundiales, la mano de Dios y el del barrilete cósmico, marcados por Maradona frente a Inglaterra en los cuartos de final de Méjico'86. Al igual que Van der Sar, Shilts ganó dos Copas de Europa, pero en su caso fueron consecutivas (1979 y 1980) y con un mismo equipo, el sorprendente Nottingham Forest entrenado por Brian Clough, el técnico que decía eso de que ganar en fútbol "no es cuestión de vida o muerte, es algo mucho más importante".  Jugó tres Mundiales, los de 1982, 86 y 90 (el tercero camino de los 41 años), y no fueron cinco porque Polonia les eliminó en la fase previa a los de 1974 y 78. Su trayectoria de club fue muy variada (Leicester, Stoke, Notthingham, Southampton y Derby County, entre otros), pero siempre en Inglaterra, y tiene el récord de haber jugado mil partidos de liga en su país. Un guardameta ágil.
PAT JENNINGS (1945) (1'83 mt) es el único norirlandés que incluyo en todos estos capítulos, ya que no está George Best. Continuamos con arqueros de carreras larguísimas y llenas de internacionalidades, en su caso 119, la última de las cuales la jugó el día en que cumplía 41 años, en el tercer partido de grupo del Mundial 86, frente a Brasil. Era sólo su segundo Mundial, el anterior fue el de 1982, y en ambos casos Irlanda del Norte se enfrentó contra la selección española. El principal equipo de la trayectoria de Big Pat fue el Tottenham, con quienes jugó casi 600 partidos partidos, ganó la Uefa del 72 y fue elegido dos veces mejor guardameta de la liga, pero también militó ocho temporadas en el Arsenal (más de 300 encuentros). Un líder.
FABIEN BARTHEZ (1971) (1'83 mt) también jugó en la Premier, concretamente tres temporadas en el Manchester United, pero lo que le hizo famoso fue el título Mundial del 98 con Francia, y, sobre todo, una imagen: la de Laurent Blanc besando su rapada cabeza antes de cada encuentro. "El Medusa" era un tipo excéntrico y como guardameta no era el mejor ejemplo de seguridad, aunque sí muy espectacular en sus salidas, pero su palmarés dice que jugó tres Mundiales y llegó a dos finales (98 y 2006), ganó la Eurocopa del 2000, y en sus clubs se llevó la Champions de 1993 con el Olympique de Marsella, dos Premiers con los red devils y dos ligas galas con el Mónaco. No está nada mal.




viernes, 6 de abril de 2012

Solo ante el peligro (II). Gatos germanos

Porteros alemanes. El principal será Maier y el segundo Kahn, también me referiré brevemente a Schumacher, Illgner, Lehmann y Köpke.

Josef Dieter "SEPP" MAIER (1944) (1'85 mt) es la segunda excepción en cuanto a fecha de nacimiento que anuncié en el capítulo anterior y otro de los grandes porteros de todos los tiempos. Durante los años en que se hablaba de la columna vertebral de la selección alemana y el Bayern, Maier era la tercera gran vértebra, el hombre que completaba uno de los mejores tríos que ha visto el fútbol junto a Gerd Müller y a Franz Beckenbauer para ganar todos los títulos posibles. Su estilo de juego era el de los guardametas clásicos: sobriedad, seguridad, colocación, buen salto, reflejos salidas oportunas, fuerza mental y autoridad. Lo tenía todo menos la espectacularidad actual, y no digo en grado sumo porque para eso ya está Dino Zoff, pero su palmarés y su calidad son imponentes. Con apenas 22 años ya era el suplente germano en el Mundial de 1966 detrás de uno de los grandes de esos tiempos, Tilkowsky, pero no tardaría mucho en hacerse con el puesto de titular, y así disputó los tres Mundiales siguientes, 1970, 1974 (campeón) y 1978, amén de las Eurocopas del 72 (campeón) y 76, acumulando 95 internacionalidades. Con su club, lo que más se recuerda son los tres títulos consecutivos de la Copa de Europa, 1974, 75 y 76, del gran Bayern .
Fue el actor secundario de la acción más conocida de todas las Eurocopas de naciones. La final de 1976 entre Checoslovaquia y Alemania había llegado a los penaltis tras el empate a dos del partido. Los checos habían transformado sus cuatro primeras penas máximas, mientras que Hoeness había fallado la cuarta por parte germana. Entonces llegó el momento, Panenka se preparó para lanzar el penalty, Maier lo mira y...lo demás es historia.
El Gato de Anzing (Die Katze von Anzing) era un hombre conocido por su sentido del humor, cosa que le valió mucha popularidad, como cuando, durante un partido, se lanzó cómicamente a por un pato que merodeaba por el  terreno de juego del Estadio Olímpico muniqués. Tiene un verdadero récord de resistencia y titularidad, al haber jugado 473 partidos consecutivos de la Bundesliga desde el 20 de agosto de 1966 hasta el final de la temporada 1978-79, poco antes de tener que retirarse por las heridas sufridas en un accidente de tráfico. A nivel individual los años con más galardones fueron los finales de su carrera, ya que fue elegido mejor jugador de Alemania en 1975, 1977 y 1978, algo especialmente llamativo si tenemos en cuenta que su Bayern no ganó la liga en ninguna de las tres ocasiones. Un grande.

OLIVER KAHN (1969) (1'88 mt) es uno de los porteros más conocidos mundialmente de los últimos veinte años, en buena parte debido a su mal carácter y su aspecto fiero. A pesar de haber sido elegido por sus seleccionadores para cuatro Mundiales, 1994, 1998, 2002 y 2006, sólo fue titular en el de Japón y Corea'02, en el que los germanos alcanzaron la final frente a Brasil. Allí ganó uno de esos trofeos falsos de las Copas del Mundo: a él le eligieron mejor jugador cuando todos sabían que el galardón le correspondía a Ronaldo, pero fue un paripé porque luego el brasileño se llevó el Balón de Oro y el Fifa World Player; algo parecido sucedió en Alemania'06, cuando que le dieron el galardón a Zidane porque se retiraba, pero el Balón de Oro fue para Cannavaro. Era una manera de premiar al Gran Kahn por el buen resultado conseguido por los germanos, cuando menos se esperaba de ellos, y por su propia fantástica actuación durante la mayor parte del Torneo, que no en la final, porque se tragó un disparo de Rivaldo, despejando fatal, y dejando el balón a los pies de Ronaldo para inaugurar el marcador. Era también un homenaje a sus anteriores temporadas, durante las que se había convertido en, tal vez, el arquero más considerado del mundo, especialmente tras la final de la Champions de 2001, contra el Valencia, en la que tanto él como Cañizares se mostraron brillantes parando penaltis, pero el decisivo fue el que Kahn le atajó a Pellegrino.
En su caso más que de fuerte personalidad y autoridad ya tendríamos que hablar de mala leche, unos enfados que asustaban debido a ese rostro suyo de luchador de wrestling. Unía a ello mucha espectacularidad, sin hacer tonterías, y grandes reflejos, pero lo cierto es que, excepto en sus mejores momentos, no transmitía la sensación de seguridad y tranquilidad de los guardametas clásicos, de ahí que yo no lo pondría entre los cinco primeros del ránking de estos últimos cuarenta años, pese a ser tan famoso. En España a esos errores que cometía de vez en cuando les llamábamos "kahntadas". El principal club de su carrera fue el Bayern Munich, con quienes jugó de 1994 a 2008 y con quienes ganó, amén de la Champions de 2001, la Uefa de 1996 y ocho Bundesligas.
La prensa sensacionalista germana le calificó como "El poder de la naturaleza con guantes".

Harald Anton "TONI" SCHUMACHER (1954) (1'86 mt) es recordado mundialmente por la salvaje entrada que dejó sin sentido al francés Battiston durante las semifinales del Mundial de España'82, y en su país por su biografía de 1987, "Pitido Inicial", (Anpfiff), en el que ponía de vuelta y media a todas las instituciones del fútbol germano, cosa que le supuso ser expulsado de la selección. Pero lo cierto es que era un porterazo: marrullero, protestón, y hasta violento, sí, pero un portero con todas las letras, dominador  de verdad y espléndido en la mayoría de sus acciones. Sucesor de Maier, fue campeón de la Eurocopa de 1980 y dos veces finalista del Mundial, en 1982 y 1986, esa vez como capitán. El principal club de su carrera fue el Colonia. Uno de los mejores guardametas de los ochenta.

BODO ILLGNER (1967) (1'91 mt) fue el arquero campeón del mundo en 1990, en un equipo donde los jugadores más famosos eran la tripleta del Inter de Milán, Matthaus, Klinsmann y Brehme. No era espectacular ni con gran  talento, pero sí muy práctico y siempre supo sacarle gran rendimiento a su altura y buena colocación. Para los seleccionadores era una apuesta fija desde jovencito, porque ya fue campeón europeo en categorías inferiores con apenas 17 años. Con la absoluta empezó siendo el suplente de Immel en la Eurocopa de 1988, para pasar rápidamente a la titularidad; ganó la mencionada Copa del Mundo de 1990 y fue finalista en la Eurocopa de 1992 (derrotados por al sorprenden te Dinamarca). El peor momento de su carrera lo pasó en los cuartos de final de 1994. Alemania llegaba plena de confianza al Mundial de Estados Unidos, porque mantenía el bloque campeón del 90, con Klinsmann, Voeller, Moller, el poderoso Matthaus, Kohler, Brehme...todavía con buena edad. Pero en los cuartos de final se les cruzó la Bulgaria de Stoichkov, Balakov y Letchkov, que fue el autor del 2 a 1 definitivo. Esa derrota le dolió tanto que anunció su retirada de la selección con sólo 27 años. 
Aunque el principal club de su carrera fue el Colonia, tuvo que esperar a la sentencia Bosman para ganar títulos. En 1996, con 29 años, el Real Madrid de Capello lo fichaba y allí fue titular durante tres temporadas, siempre a buen nivel, y consiguiendo una liga y una Champions. En la temporada 99-00 las lesiones le llevaron a la suplencia, y decide retirarse en 2001.

JENS LEHMANN (1969) (1'90 mt) sólo consiguió ser titular de Alemania en grandes torneos hacia el final de su carrera, en el Mundial 2006 celebrado en su país, y en la Eurocopa de 2008 donde fue batido por el gol de Torres en la final contra España; y la verdad es que lo hizo bastante bien en ambos casos. "Mad Jens", llamado así durante su etapa en el Arsenal porque de vez en cuando le daba por realizar acciones espectaculares y arriesgadas, era un guardameta llamativo y excesivo incluso en algunos enfrentamientos con los contrarios, pero bastante menos cuando los partidos eran importantes de verdad. Ganó la Uefa con  el Schalke, la Bundesliga con el Borussia Dortmund y la famosa Premier imbatida 2003/2004 con los gunners. Fue suplente de Kopke en la Copa del Mundo del 98 y de Kahn en la de 2002.

ANDREAS KÖPKE (1962) (1'82 mt) vivió su principal momento de gloria en la Eurocopa de 1996, el año en que fue escogido mejor portero del Torneo(encajó sólo tres goles en seis partidos) y del mundo. De este campeonato, ganado en la final frente a Checoslovaquia con gol de oro de Bierhoff, su acción principal fue pararle a Southgate el último penalty de la tanda de semifinales contra Inglaterra. El contrapunto lo tuvo en los cuartos de final de Mundial de 1998, cuando los croatas le marcaron tres goles y Alemania quedó eliminada. El principal club de la carrera de este poderoso arquero fue el modesto Nuremberg, con el que fue escogido mejor jugador de la Bundesliga  en 1993.

domingo, 1 de abril de 2012

Solo ante el peligro (I). Dino Nazionale.

La serie sobre porteros tendrá entradas breves porque es una posición muy especializada, que supone mucha repetición de virtudes: el posicionamiento, los reflejos, el salto, la valentía y decisión en las salidas, la seguridad  y la personalidad. Y otra particularidad será la edad, porque la longevidad de los guardametas suele ser superior a la del resto de los futbolistas. Hasta ahora hemos visto dos ejemplos de hombres nacidos después de 1945 que no entraban en estos repasos por enfermedad (Tostao) o indisciplina (George Best). Aquí incluiremos a dos que la superan, pero sin ellos no se entendería el juego de los 70 y principios de los 80: Zoff y Maier.

Empiezo con los italianos. Zoff, Buffon y una ligera referencia a Pagliuca, Toldo, Zenga y Peruzzi.

DINO ZOFF (1942) (1'85 mt) es uno de los grandes porteros de toda la historia, un gigante que coloco (para mi gusto) en el primer lugar absoluto entre todos los guardametas que he visto durante estos casi 40 últimos años de fútbol moderno y contemporáneo. "Dino Nazionale" (por la selección italiana) consiguió la hazaña de ser campeón del mundo con 40 años, en el Mundial de España'82. Pero no un campeón cualquiera, sino el capitán y la segunda estrella del torneo sólo por detrás del momento único de inspiración goleadora que su compañero Rossi tuvo en los tres últimos partidos. Italia pudo hacer gala de la defensa más impenetrable y del mejor contraataque de la historia mundialista porque todos los jugadores de campo sabían que, si todo fallaba, quedaba un recurso final bajo los palos que ninguna otra gran selección poseía. Un rendimiento único con esa edad que sólo es imaginable en la posición de arquero. Fue el momento culminante de una carrera de más de veinte años de fútbol, en la que también había ganado una Eurocopa, la de 1968, catorce años antes de su triunfo en España.
Il Grande Dino hubiese sido un buen apodo para él, si no fuese porque el pívot Meneghin le sacaba más de veinte centímetros y se llama igual. Su estilo era el de los porteros sobrios, sin palomitas de lucimiento, sólo se tiraba para la foto cuando de verdad el disparo lo requería. Como es lógico en Italia, y más en su tiempo, defensas sobraban, así que no tenía que hacer nunca de líbero, ni se le pedía que jugara el balón con los pies, menos aún si tenemos en cuenta que la regla de no poder coger el balón con las manos en el pase de un defensa es muy moderna. En el primer párrafo de este capítulo he nombrado las virtudes propias del guardamenta (posicionamiento, reflejos....), por supuesto Zoff las tenía todas unidas a esa inteligencia extraordinaria de hacer siempre lo justo y adecuado, sin derroche y sin titubeos; y con una personalidad arrolladora de capitán que sabía animar y dirigir  sin aspavientos, ni exageraciones. Por eso pudo ser internacional en 112 ocasiones y participó en cuatro Mundiales, tres de ellos como titular (74, 78 y 82)

Como he dicho, ya era un habitual de la azzurra desde la Eurocopa de 1968 y fue subcampeón del mundo en Méjico'70, pero en este último caso como suplente de Albertosi. El salto adelante tanto en la serie A como en la selección lo consiguió con su fichaje por un grande, la Juventus, en 1972; hasta entonces había jugado en el Udinese, el Mantova y en Nápoles. Cuando llegó a Turín, ya con treinta años, no tenía ningún  título de club, pero en las siguientes once temporadas, hasta su retirada en 1983, se llevó seis ligas, dos copas y la Uefa de 1977. Y en la selección, como ya he apuntado, tras haber perdido la titularidad en el Mundial de Méjico en favor de Albertosi, la recuperó y ya no la abandonó durante una década y tres mundiales. La Italia del catenaccio no era pródiga en escapadas en solitario de los delanteros, por esta razón el hábitat habitual del portero era el área pequeña y los alrededores, las salidas para despejar con los pies o las acciones espectaculares con las piernas por delante no eran lo normal en los guardametas de los 70, y menos en el Calcio, pero si uno quería dominio por alto, perfecta anticipación a los remates y magníficas paradas llenas de habilidad, inteligencia e inmensa seguridad, nadie como Zoff. Un arquero perfecto para un club, el bianconero, lleno de jugadores serios, duros y eficaces, especialmente en el aspecto defensivo, como los todoterreno Fabio Capello (antes que entrenador fue jugador) y Benetti, o los defensas Gentile, Scirea y Cabrini.
Meazza, Mazzola, Rivera, Baggio y  Zoff, cuatro atacantes y un portero (cosa llamativa) suelen ser los cinco nombres que los italianos barajan a la hora de escoger a su mejor jugador de fútbol del siglo XX. De los tres primeros poco puedo decir, Roberto Baggio era extraordinario y enormemente talentoso, pero, entre los dos, tengo cierta debilidad por la gran fiabilidad y regularidad de Dino Nazionale.

GIANLUIGI BUFFON (1978) (1'91 mt) puede ser considerado el heredero de Zoff, por muchas razones. En primer lugar porque también ha sido campeón del mundo, en 2006, por el número de internacionalidades, 113, justo uno más que Dino, por jugar en la Juventus desde hace once temporadas y, sobre todo, por su magnífica sobriedad y enorme calidad que le han llevado a ser elegido en ocho ocasiones como el mejor portero del Calcio. Eso sí, su sobriedad no significa que el juego de Gigi sea el mismo que hace treinta años, no, en su caso hay más salidas, el juego de pie obligado por la regla de la cesión ilegal o la necesidad de ir muchas más veces al suelo frente a los atacantes contrarios, aunque los italianos siguen acumulando defensas y no es la jugada más habitual. En cualquier caso, Buffon también da esa agradable sensación de tranquilidad, de seguridad en cada acción, gran posicionamiento y buen mando de capitán.
Ya con 18 años era campeón de Europa sub'21, en 1996, y justo después accedía a la titularidad en el Parma, que empezaba a vivir algunos de sus mejores años, como demostraron al ganar la Uefa del 99, en la primera de las ocho temporadas en las que fue elegido mejor arquero de la serie A. Antes había sido convocado para el Mundial de Francia'98, aunque como suplente del veterano Pagliuca. En ese momento parecía claro que el sucesor debía ser el excelente Francesco Toldo, pero el gran nivel de SúperGigi a principios del siglo XX (fue escogido seis veces consecutivas "óscar del Calcio" al mejor portero), le convirtieron en dueño y señor absoluto de ese puesto en la azzurra, con la que ha disputado como titular los tres últimos Mundiales (2202, 2006 y 2010). Y tras el Parma, en 2001, llegó su fichaje por la Juventus con un récord absoluto para su posición, 47 millones de euros por un portero.
Supermán lleva ya once años como titular en la Vecchia Signora, ha ganado cuatro veces el Scudetto, vivió el triste descenso administrativo en 2006, justo el año en que se proclamaba campeón del mundo con Italia, el ascenso en la temporada siguiente y su pérdida de primer lugar mundial entre los porteros debido a los años y a los éxitos de la España de Casillas, pero, a pesar de su rendimiento descendente de las tres últimas temporadas,  está claro que no en vano ha ganado varias votaciones para escoger al mejor guardameta de los veinte últtimos años.

Un país con tanta tradición en arqueros tiene mucho donde escoger. Me referiré a alguno más, pero brevemente. Uno de los mejores del mundo en los 90 fue GIANLUCA PAGLIUCA (1966) (1'90 mt), el guardameta al que Koeman le metió el gol de la final de la Copa de Europa del 92 con el Barça, y el que puso una piedra más en la antigua maldición de la selección española, al pararle un mano a mano a Julio Salinas en los cuartos de final del Mundial 94. Con  la azzurra fue también titular en Francia'98.  Los clubs de su vida fueron la Sampdoria de los mejores tiempos, el Inter de Milán y el Bolonia. Era un portero de estilo espectacular y con grandes reflejos.
FRANCESCO TOLDO (1971) (1'96 mt) contempló cómo primero Pagliuca y después Buffon frustraron su deseo de ser el portero titular de la azzurra en algún  Mundial (sólo pudo serlo en la Eurocopa del 2000 por lesión del segundo). Este guardameta alto y potente destacó como uno de los mejores del mundo a finales de los 90 en la Fiorentina, donde jugó hasta 2001, y luego en el Inter de Milán. Se retiró tras ganar la Champions de 2010, pero como suplente del brasileño Julio César.
WALTER ZENGA (1960) (1'88 mt) fue el arquero de Italia en su Mundial, el de 1990, cuando se llevaron una decepción histórica al ser eliminados por penaltis por la Argentina de Maradona y Caniggia, en una serie en la que no paró ninguna pena máxima. El principal club de su vida fue el Inter de Milán, con el que ganó un Scudetto(con Matthaus como figura) y dos Uefas. Llegó a ser considerado el mejor guardameta del mundo a finales de los 80 y principios de los 90.

ANGELO PERUZZI (1970) (1'81 mt) fue el portero de la Juventus de los 90, con quienes ganó tres ligas, una Champions, una Uefa y tres elecciones como guardameta del año en la Serie A, posteriormente jugó una temporada en el Inter y siete en la Lazio. En la selección actuó poco (31 partidos) por dos razones, la principal era la presencia de Pagliuca en su juventud y de Toldo y Buffon en sus años maduros, la segunda sus eternos problemas de peso. Cuando estaba en forma impresionaba por su fuerza, su rapidez y su agilidad.