MIS JUGADORES FAVORITOS. (I)
Cuando Epi estaba en plena juventud dijo que el rival más difícil de encarar que conocía era Tkachenko (1957), porque ese cuerpazo condicionaba como ningún otro todos los tiros cercanos del equipo rival y, cuando atacaba, provocaba más pánico en la defensa que jugadores diez veces más técnicos. Valodia ,en cierta manera, simbolizaba el poderío y la supuesta disciplinade la URSS, justo en el final de una década, la de los 70, dominada por la anarquía y el genio impredecible de los Slavnc, Kicanovic, Delibasic y Dalipagic. La aparición del inigualable Sabonis, pocos años después, le fue restando importancia, pero todos los que vivimos esa época recordamos con una sonrisa su frondoso bigote y su fuerza bajo canasta.
Cuando Epi estaba en plena juventud dijo que el rival más difícil de encarar que conocía era Tkachenko (1957), porque ese cuerpazo condicionaba como ningún otro todos los tiros cercanos del equipo rival y, cuando atacaba, provocaba más pánico en la defensa que jugadores diez veces más técnicos. Valodia ,en cierta manera, simbolizaba el poderío y la supuesta disciplinade la URSS, justo en el final de una década, la de los 70, dominada por la anarquía y el genio impredecible de los Slavnc, Kicanovic, Delibasic y Dalipagic. La aparición del inigualable Sabonis, pocos años después, le fue restando importancia, pero todos los que vivimos esa época recordamos con una sonrisa su frondoso bigote y su fuerza bajo canasta.
MIS JUGADORES FAVORITOS (II)
Il Grande Dino Meneghin (1950) era la quintaesencia de la leyenda italiana en el deporte. Rocoso de cuerpo, pero mucho más de mente, no concedía descanso al hombre que marcaba, se encaraba a cualquier rival y no dudaba en usar toda clase de triquiñuelas y artes más que dudosas para obtener ventaja (2:10-2:16 en el vídeo). En el Europeo de Nantes de 1983, durante la trifulca con los yugoslavos, recordaréis a Meneghin intimidando a un Kicanovic "armado" con las tijeras de cortar vendas, pero incapaz de hacer frente a esa bestia implacable que le llevaba 25 centímetros y más de 40 kilos de ventaja. Listo, sobrado de personalidad, hábil anotador en la zona, tremendo reboteador y extraordinario defensor, fue profesional durante tantos años, 29, que llegó a enfrentarse en la Lega contra su hijo Andrea. Siete veces campeón europeo de clubes, y otras cinco finalista, sus 2,08 marcaron el baloncesto del continente durante más de una generación.
Il Grande Dino Meneghin (1950) era la quintaesencia de la leyenda italiana en el deporte. Rocoso de cuerpo, pero mucho más de mente, no concedía descanso al hombre que marcaba, se encaraba a cualquier rival y no dudaba en usar toda clase de triquiñuelas y artes más que dudosas para obtener ventaja (2:10-2:16 en el vídeo). En el Europeo de Nantes de 1983, durante la trifulca con los yugoslavos, recordaréis a Meneghin intimidando a un Kicanovic "armado" con las tijeras de cortar vendas, pero incapaz de hacer frente a esa bestia implacable que le llevaba 25 centímetros y más de 40 kilos de ventaja. Listo, sobrado de personalidad, hábil anotador en la zona, tremendo reboteador y extraordinario defensor, fue profesional durante tantos años, 29, que llegó a enfrentarse en la Lega contra su hijo Andrea. Siete veces campeón europeo de clubes, y otras cinco finalista, sus 2,08 marcaron el baloncesto del continente durante más de una generación.
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